Josué Bravo. 14 enero
La Comisión de Asuntos Hacendarios reanudó este martes la discusión del texto que establecería un tope a las tasas de interés. Foto: Josué Bravo.
La Comisión de Asuntos Hacendarios reanudó este martes la discusión del texto que establecería un tope a las tasas de interés. Foto: Josué Bravo.

La comisión legislativa de Asuntos Hacendarios reanudó, la tarde de este martes, la discusión del proyecto para regular la usura, sin resolver las diferencias que tienen sus miembros sobre la metodología para fijar un límite a las tasas excesivas de interés.

Durante más de dos horas, los diputados de ese foro rechazaron 14 de las 37 mociones de fondo que estaban pendientes de discutir, pero durante la discusión volvieron a aflorar las marcadas divergencias de criterio.

Por ejemplo, el liberacionista David Gorzong insistió en avanzar en la definición de una metodología que permita establecer una tasa única para todos los tipos de créditos; criterio que es respaldado por Welmer Ramos, del Partido Acción Ciudadana (PAC).

“Logramos que el Banco Central, en la figura de su presidente (Rodrigo Cubero), nos expresara con claridad meridiana que en este proyecto no se deben desagregar diferentes segmentos de la economía. No podemos estar definiendo diferentes tasas. Resultaría inconexo y estaríamos dándole inseguridad al Poder Judicial al momento de interpretar (la eventual ley)”, expuso Gourzong.

Por su parte, Otto Roberto Vargas, legislador por el Partido Republicano Social Cristiano (PRSC), reiteró su posición de que la última versión del proyecto provocaría que los trabajadores informales queden excluidos del acceso al crédito.

La versión actual del proyecto, aprobada vía moción de fondo en el mes de noviembre, establece que las tasas de interés no podrán superar 2,2 veces la tasa de interés activa del sistema finaciero nacional, lo que, en esa fecha, equivalía a 30,2% para préstamos en colones y 15,4% para los financiamientos en dólares.

Vargas sostuvo que con esa metodología el sector financiero formal, que hoy cobra tasas de interés altas para poder asumir el riesgo de prestarle dinero a un trabajador informal, ya no estaría en disposición de hacerlo.

Mientras tanto, María Inés Solís, diputada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), insistió en que sea el Banco Central de Costa Rica (BCCR) y no los dipitados, el que defina un techo a las tasas de interés.

Solís también demandó que el ente emisor sea el que establezca tasas diferenciadas porque, según alegó, no es lo mismo establecer un techo para créditos de consumo que tienen mayor riesgo, que uno para préstamos de vivienda que tienen mayor seguridad de retorno.

La socialcristiana no descartó plantear más mociones para modificar el texto e, incluso, en declaraciones a La Nación consideró que el proyecto debería ser archivado.

Sin acuerdo

Las posiciones expresadas este martes en la comisión de Asuntos Hacendarios son las mismas que los diputados mantenían hasta mediados de diciembre pasado.

Dicho foro entró en pausa luego de escuchar las opiniones del presidente del BCCR, Rodrigo Cubero; del superintendente General de Entidades Financiera (Sugef), Bernardo Alfaro; y de Víctor Garro, académico de la Escuela de Administración de Pública de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Los legisladores pretendían obtener en esas comparecencias insumos técnicos para definir, por consenso, una metodología que permita justificar un tope a las tasas de interés que se cobran por los créditos.

Sin embargo, hasta la fecha los diputados no han logrado definir una fórmula.

Carlos Avendaño, legislador de Restauración Nacional (PRN), mantiene su criterio de que la metodología debe recoger criterios técnicos y científicos que tomen “todos los componentes del mercado”, y que deben establecerse varias tasas según cada producto crediticio.

“Tiene que haber una propuesta concreta de cuál debe ser la metodología”, añadió Avendaño, sin explicar cuál es su propuesta.

Por su parte, Harllan Hoepelman, de Nueva República, señaló que ese bloque apoya la idea de tasas diferenciadas, pero sostuvo que de momento no han definido cuál debe ser la metodología porque están analizando las mociones de fondo presentadas al texto.

Entre tanto, los diputados Delgado, Gourzong y Ramos concuerdan en que la propuesta de la Sugef podría ser la más factible siempre y cuando tenga un gran cambio en cuanto al cálculo de pérdida que tendría la fórmula.

Sugef propone una fórmula que contenga un margen de utilidad para los bancos del 5,7%; un 0,8% de liquidez; un 6,55% de costos financieros; un 5,06 de gastos administrativos; y un 25,362% de nivel de riesgo o pérdida esperada. Eso daría como resultado un 43,47%.

Tanto Delgado, como Gourzong y Ramos estarían de acuerdo con que se tome la propuesta de Sugef siempre que el margen de posibles pérdidas se disminuya.

Gourzon considera que puede disminuirse de tal forma que la tasa quede en un 37%, lo cual se aproximaría al resultado de la metodología contemplada en el texto actual del proyecto.

Ramos explicó que si bien Sugef aproximó en su propuesta una metodología de costos, él no está de acuerdo con el nivel de pérdida esperada de un 25%.

“Es muy alto. En lo que nos estamos poniendo de acuerdo es en cuál debe ser esa pérdida esperada porque no se puede poner un nivel máximo en un tiempo de crisis. Tiene que ser un promedio y ahí es donde está la discusión ahora”, señaló.

Afirmó que tras las sesiones de trabajo con los representantes del BCCR, Sugef y la UCR, quedó clara la necesidad de regular la usura y de establecer una sola tasa que evite la posibilidad de que el prestamista simule créditos en sectores que tienen un tope más alto.

Por su parte, Otto Roberto Vargas consultó a Sugef, por medio de una carta, si en la metodología tomó en cuenta los microcréditos. Considera que la tasa debe ser una internedia entre el 43% sugerido por Sugef y el 57% recomendado por el Banco Central.

Vargas dijo que tampoco se oponen a fijarle un tope a las tasas de préstamos en tarjetas créditos que, en su opinión, perfectamente podría rondar el 36% o el 37%.

“Pero a mí me preocupan los microcréditos que no es exactamente lo mismo y no se puede poner una tasa tan baja como lo plantea don Welmer y don David”, aseveró Vargas.

Finalmente, Delgado explicó que la comisión seguirá discutiendo las mociones que tiene pendientes: 23 de fondo, 2 de revisión, 4 de audiencia y 4 de consultas.