Aarón Sequeira. 15 marzo, 2015
En un discurso de 12 minutos, Kattia Martin reconoció que durante su ejercicio de la presidencia del PAC no defendió la bandera partidaria de la austeridad. Su último acto como jerarca del partido fue recibir una notificación de cobro por $400.000 de la empresa Jaulares por servicios prestados en la campaña electoral. | MARIO ROJAS.
En un discurso de 12 minutos, Kattia Martin reconoció que durante su ejercicio de la presidencia del PAC no defendió la bandera partidaria de la austeridad. Su último acto como jerarca del partido fue recibir una notificación de cobro por $400.000 de la empresa Jaulares por servicios prestados en la campaña electoral. | MARIO ROJAS.

Como quien desea encontrar la paz después de un periodo de guerra, la asamblea nacional del PAC decidió ayer, en un movimiento a dos golpes, quitar a su polémica vicepresidenta y elegir una presidenta de línea gobiernista.

Con llamados a la conciliación –como si para eso ayudara la sede del encuentro: el auditorio de la Conferencia Episcopal–, 35 delegados votaron por Margarita Bolaños para que encabece el comité ejecutivo nacional del Partido Acción Ciudadana (PAC).

Recuperada del agotamiento con el que salió de la secretaría general en el 2013, su aspiración sirvió a la vez para bloquear el intento del ottonismo por reubicarse con la diputada Epsy Campbell, y para tranquilizar al Gobierno.

“Si no voy a tener interlocución con sectores del Gobierno –porque vamos a tratar de que se cumpla y ser coherentes con lo que hemos dicho–, pues no tendría sentido que yo aspirara”, explicó Bolaños.

A pesar de que logró fácilmente los votos necesarios, su acceso a la cúpula fue como en trinchera pues los disparos de los asambleístas Sadie Bravo y Francisco Jiménez se enfocaron en criticar su gestión anterior.

Para Bravo, Bolaños sepultó el voluntariado en el PAC al empezar a pagar por servicios que antes se hacían por puro corazón.

“Vamos a cometer un error”, dijo Bravo antes de la elección, y añadió que debían poner a alguien que no fuera conflictivo, “como lo fue doña Margarita durante su periodo”.

Bravo no solo se refería a los pagos por servicios al partido, sino también a las gestiones fallidas para inscribir correctamente las estructuras del PAC ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), que afrontó varios traspiés en el proceso.

La gestión de Bolaños se extenderá por cuatro años, en los que ella asegura que buscará fortalecer la aspiración por ganar alcaldías en febrero del 2016 y servir de trampolín para el cumplimiento de las promesas electorales de Luis Guillermo Solís.

Revocatoria. Seis meses y medio ocupó Kattia Martin la presidencia interina del PAC. Durante esos 195 días, la vicepresidenta de la agrupación ocupó titulares en los medios, objetada por su nombramiento en un puesto de chofer en el Congreso. La promovió el presidente legislativo, el diputado Henry Mora, también de Acción Ciudadana.

Además, ella se ganó un puesto en las noticias por llamar a un boicot contra la prensa, de parte de las empresas que compran publicidad en los periódicos.

De hecho, el tesorero de la agrupación, Anthony Cascante, explicó que Martin se convirtió en una figura negativamente mediática y dio con que esa era la principal razón de la destitución.

La revocatoria del mandato de la vicepresidenta tuvo el apoyo de 38 asambleístas, cuatro votaron en contra y 11 se abstuvieron.

En una nota dirigida a los asambleístas, que leyó durante 12 minutos, Martin reconoció que no defendió la bandera de la austeridad ni sirvió de puente para el diálogo partidario.

“De varias formas les defraudé, y por ello me disculpo públicamente y me presento a pagar el precio pues no pondré en jaque este partido”, dijo Martin.