Aarón Sequeira. 12 abril, 2019
El tiempo que se toman los diputados para estudiar y aprobar proyectos de ley será más corto, gracias a las nuevas reglas legislativas, que entraron en vigencia el 5 de abril. Foto: Mayela López
El tiempo que se toman los diputados para estudiar y aprobar proyectos de ley será más corto, gracias a las nuevas reglas legislativas, que entraron en vigencia el 5 de abril. Foto: Mayela López

El nuevo Reglamento legislativo, aprobado por los diputados el 4 de marzo, entró en vigencia el pasado 5 de abril, con lo que ya puede aplicarse a los nuevos proyectos de ley. El resultado es un acortamiento de los plazos requeridos para crear o reformar leyes.

Además, los legisladores podrán emplear algunas de las nuevas herramientas para trámites específicos de los expedientes existentes, según requieran modificaciones particulares.

Entre los cambios más importantes que introduce el nuevo Reglamento de la Asamblea Legislativa, está el plazo máximo para tramitar iniciativas en comisión, que será de 120 días.

También, se reduce, de tres días legislativos a solo uno, el plazo para que los diputados reiteren mociones de fondo que se hayan rechazado en una comisión dictaminadora.

Una de las modificaciones más importantes es la reducción general de los tiempos de uso de la palabra de los legisladores.

Por ejemplo, los discursos de fondo previos a la votación en primer debate ya no serán de 30 minutos, sino de 20, mientras que, en el segundo debate, los congresistas ya no hablarán 15 minutos, sino 10.

Para defender mociones de forma y de fondo en plenario, el tiempo pasa de 15 a 5 minutos, mientras que para las mociones de revisión se podrá hablar 10 minutos, y no 15, como antes.

En cuanto a los temas no reglamentados, como los nombramientos de magistrados y la discusión sobre permisos para el atraque de buques extranjeros, el uso de la palabra pasa de 30 a 15 minutos.

La vía ultrarrápida

Aunque existía una forma de plantear trámites rápidos en la anterior versión del Reglamento legislativo, con la nueva normativa se creó una vía ultrarrápida que, de tener el apoyo político para aplicarse, permitirá que se aprueben proyectos de ley en un mes.

Para aplicar ese atajo, se requiere una mayoría calificada de 38 votos y, además, que se apruebe dispensar los expedientes legislativos de trámites como el estudio en comisión.

La vía rápida “ordinaria”, en tanto, podría implicar que los proyectos se conviertan en ley en un plazo que rondaría entre los dos y tres meses, pues contempla el paso por una comisión dictaminadora, así como el debate y votación en el plenario.

La retrotracción

Otra novedad en el Reglamento es el mecanismo de retrotraer a primer debate un proyecto de ley, para arreglar errores de forma o de fondo en las iniciativas legales.

Este mecanismo era parte de las costumbres parlamentarias que se habían venido aplicando en los últimos años, pero que no estaba dentro del cuerpo normativo del Congreso.

Ahora, se encuentra en el artículo 148 bis y, de hecho, ya los legisladores esperan el momento de aplicarlo para enmendar un error en la reforma a la Ley de Armas y Explosivos.

Los diputados esperan, apenas regresen a labores después de la Semana Santa, aprobar una moción para retrotraer el expediente 20.509 a su trámite de primer debate, lo que les permite cambiar el párrafo donde se prohíbe a las personas jurídicas inscribir armas, excepto si es para dar servicios de seguridad privada, y volver a aprobar el proyecto en primer debate.

Estas son las principales reformas vigentes del nuevo Reglamento legislativo:

1. En comisión, los proyectos de ley serán dictaminados positiva o negativamente en un plazo máximo de 120 días hábiles.

2. Se reduce de tres días legislativos a uno el plazo para que los diputados reiteren, en el plenario, mociones de fondo que fueron rechazadas en comisión.

3. Se recortan en general los tiempos de uso de la palabra de los legisladores de la siguiente manera.

4. Se crea la figura de la retrotracción, es decir, devolver un proyecto al trámite anterior a la votación en primer debate.

5. Se reglamentan, paso a paso, los mecanismos de vía rápida para los proyectos de ley.

6. Se fijan explícitamente los pasos para retomar un proyecto de ley que el presidente vete, pues estas normas no existían.

7. Se impide negociar una nueva agenda de consenso, tal como la define el artículo 36 del Reglamento, mientras no se agote la anterior.

8. Los presidentes de comisiones deberán hacer consultas obligatorias sobre proyectos antes de ocho días.

9. Los diputados no podrán retirar mociones de apelación, para asegurar que las apelaciones tengan sentido.

10. Se limitan a una las mociones de avocación que por proyecto, estas son las que devuelven proyectos de las comisiones plenas al plenario.

11. Se fijarán fechas para discutir informes de investigaciones, para que esos documentos no queden en el olvido.

12. Se traslada a la Comisión de Hacendarios la potestad de analizar la liquidación de los presupuestos públicos.

13. Se crea la figura de la excusa del voto, la cual se aplicará cuando un diputado puede incurrir en conflicto de interés al votar un proyecto o propuesta.

14. Se crea la figura del expediente legislativo digital, para que la gente pueda seguir paso a paso los trámites y discusiones parlamentarias.

15. Se elimina la votación secreta para los procesos en que el plenario del Congreso tenga que conocer sobre sanciones o suspensiones a miembros de los supremos poderes, incluso legisladores.