Aarón Sequeira. 12 diciembre, 2016
La diputada Marcela Guerrero, del PAC, señaló que varios de sus compañeros de fracción no comparte la posición partidaria de impulsar el proyecto de Ley de Matrimonio Igualitario en el Congreso.
La diputada Marcela Guerrero, del PAC, señaló que varios de sus compañeros de fracción no comparte la posición partidaria de impulsar el proyecto de Ley de Matrimonio Igualitario en el Congreso.

No a todos los diputados del PAC les gustó que la Comisión Política de su Partido los instara públicamente a apoyar el proyecto de Ley de Matrimonio Igualitario, la semana pasada.

Cinco de los 13 legisladores manifestaron, esta tarde, reservas sobre la iniciativa. Emilia Molina, Marco Redondo, Nidia Jiménez, Javier Cambronero y Marlene Madrigal están molestos por el comunicado que la agrupación política envió sin consultarles el jueves.

En criterio de ellos, ese plan se distancia de lo que el Partido Acción Ciudadana (PAC) prometió en campaña: apoyar la iniciativa conocida como la Ley de Sociedades de Convivencia para legalizar los derechos de las personas del mismo sexo.

El proyecto de Matrimonio Igualitario equipara todos los derechos de las parejas homosexuales con los de las heterosexuales hasta en la posibilidad de adoptar hijos.

El de Sociedades de Convivencia, en cambio, crea una figura jurídica que legalizaría derechos de parejas homosexuales en aspectos como la herencia y el aseguramiento. No contempla la adopción de hijos.

"Vamos a divulgar un comunicado de prensa donde emitimos nuestra posición, eventualmente podríamos sumar a dos compañeros ausentes (una de ellas es Laura Garro, jefa de la fracción). Nosotros nunca vamos a claudicar en lo que ofrecimos, que se le den los derechos a toda esta población LGBTI", dijo el diputado Marco Redondo.

Según el exjefe oficialista, pedir el apoyo a la ley de matrimonio igualitario cambia las variables y les preocupa que el público considere que todos los diputados concuerdan con la Comisión Política del PAC. "Existen bastantes aprensiones de parte de algunos", apuntó el legislador.

En el caso de Emilia Molina, considera que se debe dar prioridad a iniciativas con mayor viabilidad, sea la de sociedades de convivencia o la de uniones civiles entre homosexuales.

La exjefa de bancada evitó poner su firma en un comunicado divulgado por sus cuatro compañeros y apuntó que no precisamente está en contra de la iniciativa sobre matrimonio igualitario (de la cual tampoco es firmante).

" Mi postura ha sido siempre que debemos priorizar, en orden, los proyectos que tengan mayor viabilidad política en la Asamblea Legislativa ante las visiones diversas de todas las bancadas", adujo Molina.

Una de las más molestas es Marlene Madrigal, quien dijo que no apoya el plan sugerido por el partido. "Es una cuestión de principios, llegar a eso, ya no. Estoy coordinando con los compañeros (para definir acciones en contra)", apuntó Marlene Madrigal.

Javier Cambronero sostuvo que en campaña se ofreció apoyar sociedades de "libre convivencia" y él no ha cambiado de pensamiento.

A Nidia Jiménez lo que más le molesta es que no hubo coordinación con la fracción parlamentaria para lanzar la excitativa desde la Comisión Política, a pesar de que hay miembros de la bancada que integran ese órgano partidario.

No obstante, la diputada Marcela Guerrero sí avala la posición de la Comisión Política. Molesta por la posición de sus compañeros de fracción, los señaló directamente en la sesión del plenario de esta tarde y les dijo que no se puede ignorar una realidad social y cultural del país.

"Debemos tener derechos que no sean camisas de fuerzas ni que le queden grandes a una población, como sucede con la población de personas con discapacidad. Cuánto le ha llevado a este país cerrar las brechas de los femicidios y cuánto le va a tomar al país aceptar que existe una población LGBTI", dijo Guerrero.

La diputada aseguró que eso no resta, sino que suma en el debate, sin importar la figura que se use para reconocer los derechos de esta población.

"Hay una población que tiene derechos y en algunos casos se promueven las uniones civiles. Incluso, que los compañeros cristianos entren en el debate suma, porque se reconoce que hay poblaciones que son objetos de este derecho", dijo Guerrero.

Ella reclamó que callar las discusiones es una señal de violencia hacia las personas gais, lesbianas, transgéneros o bisexuales, e insistió en que ellos tienen los mismos derechos.

Para Emilia Molina, el comunicado de la Comisión Política "no necesariamente" los incluyó a todos, pues aseguró que como gobierno, el PAC se ha comprometido con sociedades de convivencia, pero enfatizó que no es lo mismo que matrimonio igualitario.

"El partido debió incluirnos a nosotros en la discusión antes de emitir un comunicado en el cual no nos sentimos incluidos algunos", dijo Molina.

El jefe interino de la fracción legislativa, Franklin Corella, dijo que él está a favor del proyecto y añadió que el país necesita tener esa discusión, porque es materia de derechos humanos.

"Es válido que ellos estén en contra. Hay diferentes órganos del partido, hay una diferencia de criterios sobre el compromiso de campaña, del plan Rescate, y un acuerdo de los diferentes órganos del partido. La Comisión Política lo que hace es instar a tomar una decisión, lo discutimos hoy, pero como es de esperar, igual que en el país, genera posiciones a favor y en contra", dijo Corella.