Carlos Láscarez S.. 9 agosto

La activista nicaragüense Irlanda Jerez, quien se convirtió en una de las caras de la desobediencia en Nicaragua, participará este domingo 11 de agosto en una marcha de exiliados en el centro de San José.

La activista Irlanda Jerez durante una de las marchas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Foto: Nicaraguainvestiga.com
La activista Irlanda Jerez durante una de las marchas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Foto: Nicaraguainvestiga.com

La marcha se iniciará a partir de las 9 a. m. en el parque La Merced, y finalizará en la plaza de la Democracia, en San José tras una caminata por la avenida segunda.

“La idea es expresar lo que el pueblo de Nicaragua está sufriendo en este momento en el exilio y también lo que el pueblo de Nicaragua sufre dentro de nuestro país. El movimiento campesino nicaragüense ha convocado a esta marcha, y a todas las personas que se puedan sumar; participarán todas las diferentes organizaciones y movimientos de oposición al régimen y a la dictadura Ortega- Murillo”, manifestó vía telefónica a La Nación.

Jerez, odontóloga de profesión, agregó que Costa Rica es maravillosa y que les han dado el permiso de marchar, gritando ‘libertad para nuestra patria’.

“Esperamos que nos acompañen tanto los nicaragüenses del primer exilio como los de ahora, todos unidos contra los dictadores. Por favor, hermanos, recordemos que “solos invisibles, unidos invencibles”, expresó Jerez.

La comerciante estuvo secuestrada 329 días por el gobierno de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo. En ese periodo fue entrevistada desnuda, golpeada, torturada y manoseada por una funcionaria de la cárcel La Esperanza.

Fue excarcelada el pasado 11 de junio, pero no pudo dirigirse a su casa en Managua, debido a que esta fue saqueada y confiscada por paramilitares orteguistas.

Jerez cobró notoriedad durante las protestas de 2018 al abanderar dentro del Mercado Oriental (en Managua) un movimiento de ciudadanos que llamaba a la desobediencia civil, como forma de protesta contra el régimen orteguista.

Según publicación del medio Confidencial, Jerez explicó que las golpizas en La Esperanza involucraban a funcionarios varones y mujeres, paramilitares encapuchados que llegaban armados y con perros. “Utilizaban de todo, inclusive hasta pedradas”.