Política

Gobierno logró superávit pese a heredar desbalance económico de 51 entidades

Órganos desconcentrados, incorporados este año al Presupuesto Nacional, llegaron con un déficit de ¢151.000 millones

El Ministerio de Hacienda logró un superávit primario en las finanzas del Gobierno Central durante el primer semestre del 2021, a pesar del déficit financiero de los 51 órganos desconcentrados (ODs) de los ministerios, los cuales fueron incorporados a las cifras del Presupuesto Nacional a partir de este año.

Los ODs, entre los que están Fodesaf y el Conavi, por ejemplo, llegaron con un faltante de casi ¢151.000 millones al comparar sus ingresos con sus gastos. El monto equivale a un 0,39% del producto interno bruto (PIB), de acuerdo con datos del Ministerio de Hacienda.

Aun incorporando el desbalance económico de los órganos desconcentrados, el Gobierno Central logró un superávit primario de ¢170.372 millones en el primer trismestre.

Eso significa que los ingresos superaron a los gastos en una cifra equivalente al 0,45% del PIB, pero sin tomar en cuenta el dinero que se destina al pago de intereses de la deuda pública.

Los ingresos totales alcanzaron ¢3,14 billones y los gastos, sin intereses, ¢2,97 billones, luego de 12 años continuos de déficit en el mismo periodo.

Antes, los presupuestos de los ODs eran avalados por la Contraloría General de la República (CGR). Ahora, en cambio, se incorporan al Presupuesto Nacional, según lo dispuso la Ley 9524, de fortalecimiento al control presupuestario, aprobada en abril del 2018.

“Los órganos desconcentrados vienen con un déficit. Es decir, el superávit primario sería superior si no tuviéramos los órganos desconcentrados”, declaró el ministro de Hacienda, Elian Villegas.

Los ODs se nutren tanto de transferencias del Ministerio de Hacienda como de recursos propios generados. Un ejemplo es el caso del Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf), que recibe recursos de cargas sociales.

Otros órganos desconcentrados son el Consejo Nacional de Vialidad, el Teatro Nacional y el Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD).

Algunas de estas entidades hicieron aportes a la partida de ingresos del Gobierno.

Solo Fodesaf registró ingresos por ¢190.000 millones en el primer semestre; el 88,6% de los recursos provino de la contribución patronal del sector privado.

Con esa incorporación al Presupuesto Nacional, el total de ingresos por contribuciones sociales subió a ¢233.354 millones (con una variación interanual del 538%).

No obstante, a modo general, los 51 órganos registraron al primer semestre de este año un faltante económico que incide en las cuentas fiscales del Gobierno Central.

“Los órganos desconcentrados tienen que verse como un todo y vienen con un déficit (de ¢150.539 millones).

En el primer semestre, los ODs recibieron ingresos por solo ¢263.525 millones, al tiempo que sus gastos ascendieron a ¢414.064 millones.

Efecto en remuneraciones

En remuneraciones, los órganos desconcentrados pagaron casi ¢82.000 millones.

Esto provocó que el gasto en salarios del Gobierno subiera en ¢70.000 millones, al pasar de ¢1,23 millones a ¢1,30 billones.

Sin tomar en cuenta los ODs, el gasto en remuneraciones bajó en ¢12.000 millones.

“En resumen, las remuneraciones existentes en el presupuesto nacional antes de la incorporación de los órganos desconcentrados se reducen en casi ¢12.000 millones. Los ¢70.000 millones del incremento total corresponden al gasto adicional de los órganos incorporados”, explicó el ministro.

El gasto total del Gobierno a junio de este año, de ¢3,89 billones, creció un 5,9% con respecto al monto registrado en el mismo periodo del año anterior, que fue de ¢3,67 billones.

Esto se explica, según el detalle de Hacienda, por el pago de intereses de la deuda (¢103.776 millones más) y a las remuneraciones de los ODs.

“La reducción del superávit primario se debe, precisamente, a que se está presentando una situación nueva, donde se incorpora al presupuesto de los ministerios unos órganos desconcentrados que tienen un déficit adicional al que ya tenía el presupuesto del Estado”, machacó Villegas.

“Esta diferencia de manera grupal antes era cubierta por transferencias desde el Gobierno Central e, incluso, le permitía a algunos ODs generar superávits (específicos o libres)”, agregó Isaac Castro, viceministro de Hacienda.

Otro ejemplo

Castro explicó el impacto de los órganos desconcentrados en las cuentas nacionales con el ejemplo del déficit fiscal del año pasado, el cual quedó plasmado en el acuerdo negociado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En principio, el déficit del Gobierno Central se registró en un 8,3% del PIB. Al consolidar el dato con los órganos desconcentrados, este ascendió al 8,7% de la producción.

“La diferencia entre ambas cifras es la contribución de los ODs al déficit, esto a pesar de generar sus propias recaudaciones”, explica Castro.

Luego de un ajuste del Banco Central de Costa Rica (BCCR) al cálculo del PIB, a principios de este año, el déficit del Gobierno Central se ubicó en 8,1% de la producción.

En el presupuesto 2021, continúa el viceministro, las transferencias del Gobierno a los ODs ya no se registran como corrientes o de capital.

“Estas son sustituidas por las partidas de egresos de estas entidades. Entonces, no es un redondeo que produce efecto neto cero. Es un redondeo que produce un acumulado negativo en el proceso de consolidación, como quedo registrado en el documento que se acordó con el FMI”, enfatizó Castro.

Josué Bravo

Josué Bravo

Periodista en la sección Política, con 16 años de experiencia como corresponsal del Diario La Prensa de Nicaragua en temas políticos, diplomáticos, judiciales y migratorios.