
El Gobierno de Francia decidió mantener la ayuda al Liceo Franco-Costarricense, confirmó ayer el nuevo embajador de ese país en Costa Rica, Fabrice Delloye.
De esta forma, esa nación europea cubrirá el costo de los salarios de los 18 profesores franceses que imparten lecciones ahí, así como el salario del director.
“Francia mantiene todo lo ofrecido. Jamás Francia dejará el Liceo, tampoco lo dejará Costa Rica pues es el pilar de nuestras relaciones”, aseveró Delloye.
El costo de la mensualidad sí tendrá un aumento para el curso lectivo del 2009.
En vez de ¢108.000 mensuales, los padres de familia tendrán que pagar ¢124.000 por cada hijo que estudie ahí, según el diplomático.
Delloye insistió en que esta tarifa es baja en comparación con las de otros centros educativos.
“Los padres deben tener tranquilidad y pueden inscribir a sus hijos sin problemas. El Liceo seguirá por décadas”, afirmó Delloye.
Dudas. La incertidumbre sobre este centro educativo surgió en agosto pasado, cuando el anterior embajador francés en Costa Rica, Jean-Paul Monchau, anunció que no mantendrían el apoyo económico.
Incluso, Monchau presentó una carta en la que se ponía fin al convenio firmado por ambos países en 1967 y que dio origen al Liceo.
“Estoy lleno de confianza. Los padres deben tomar en cuenta que esto es el futuro de sus hijos”, aseguró Delloye.
El diplomático reconoció que la asociación de padres de familia debe pensar en renovar los equipos que se utilizan en el colegio, así como los salones de clases.
Leonardo Garnier, ministro de Educación, expresó anoche su alegría luego conocer la decisión tomada por Francia. “Todos teníamos esperanzas de que con la llegada del nuevo embajador hubiera una posición más flexible”, indicó.
Francia cubre el 50% de los costos de este centro educativo, los padres de familia el 40% y el Ministerio de Educación Pública (MEP) el restante 10%.
El Liceo Franco-Costarricense abrió en 1968 y aplica métodos franceses de enseñanza.
Se trata de un centro educativo público de derecho internacional.
Francia y el MEP cubren el salario de los docentes. En tanto, los padres pagan una mensualidad para contratar otros profesores y cubrir gastos administrativos.
En el Liceo Franco-Costarricense estudian cerca de 850 alumnos.