Ana Lupita Mora
lumora
El último informe financiero de la Cruz Roja Costarricense, del 2006, señala la dificultad de administrar fondos públicos, debido a la rigidez y el exceso de controles por parte de la Contraloría General de la República.
Al impulsar la entidad un proyecto de ley que le daría más del doble de lo que recibe actualmente (este año serán ¢2.134 millones) y el nuevo tributo le daría ¢2.888 millones más por año, el Estado estaría trasladándole más de ¢5.000 millones al año.
También le transfieren recursos las municipalidades y la Junta de Protección Social.
Además, la Cruz Roja tiene convenios con la Caja de Seguro Social (CCSS) y el Instituto de Seguros (INS), por el traslado de pacientes. Por ello recibió , en el 2006, ¢2.330 millones de la CCSS y ¢839 millones del INS, según estas instituciones.
El informe financiero señala, además, que la institución mantiene ¢3.428 millones en inversiones en el sistema bancario nacional a través de varios puestos de bolsa. La rentabilidad de esos dineros no fue posible obtenerla.
En un desglose de esas inversiones que envió la periodista de la Cruz Roja, Noemy Coto, se indica que la sede central tiene invertidos ¢1.965 millones, es decir el 57% del total del dinero.
Mientras, las nueve regiones que se agrupan en 120 comités auxiliares en todo el país, incluidos los de la provincia de San José, tienen invertidos ¢592 millones, lo que significa el 17% del total de esos recursos.
El resto, ¢871 millones, provienen del Tico Bingo y representan el 26% del total de las inversiones.
Rodolfo Parra, gerente financiero de la Asociación Cruz Roja, dijo que los recursos están en dólares y en colones, en fondos de inversión, inversiones a la vista y certificados de depósito a plazo.
El presupuesto de la Cruz Roja para el 2007 es de ¢8.000 millones, aunque la subgerente Ingrid Camacho dijo que necesitan alrededor de ¢10.000 millones para operar con eficiencia.
La Cruz Roja rinde cuentas a la Contraloría únicamente sobre los fondos públicos que recibe.