El presidente de la Asamblea Legislativa, Eduardo Cruickshank, emitió una resolución de admisibilidad para agilizar la discusión de las 352 mociones de reiteración presentadas por los diputados, en el plenario, al proyecto de reforma al empleo público.
La resolución identificó 98 mociones con similitudes en objetivos y redacción. Por tanto, estas propuestas fueron agrupadas, de manera que serán votadas por bloques.
Las 98 mociones fueron distribuidas en 31 grupos de dos, tres, cuatro, seis o diez propuestas.
La resolución, por ejemplo, agrupa en un solo bloque las mociones de reiteración número 293 y 338 por referirse al mismo artículo 6 del texto, proponer la adición de un mismo inciso y tener un fin similar por parte de los proponentes.
Con idéntica redacción la primera fue reiterada por la legisladora liberacionista Karine Niño y la segunda por Enrique Sánchez y Víctor Morales Mora, ambos diputados de la bancada de Gobierno, luego de que estas iniciativas fueron rechazadas durante la discusión del texto en comisión.
Por el fondo, ambas redacciones piden que, en el Sistema General de Empleo Público, las relaciones entre el personal docente y académico de las universidades públicas se regulen por los “estatutos orgánicos y normativa complementaria aprobada por sus propios órganos de autogobierno”, de conformidad con los artículos 84, 85 y 87 de la Constitución, “en todo lo que no se oponga a las disposiciones de la presente ley”.
Otro ejemplo son la 167, 168 y 244 que se refieren al mismo inciso y artículo, y tienen la misma redacción.
Las primeras dos son reiteraciones de Paola Vega y la tercera de Welmer Ramos, ambos legisladores del Partido Acción Ciudadana (PAC), de mociones que los dos habían presentado en la comisión de Gobierno y Administración para excluir a las universidades públicas del texto.
Esa forma de agrupar mociones similares se llama acumulación y, de acuerdo con el jefe de bancada del PAC, Enrique Sánchez, permite discutirlas por una única vez y solo uno de los proponentes puede hacer la defensa al momento de presentarla ante el plenario.
Posteriormente, ese foro deberá de votar cada una de las iniciativas agrupadas.
“Si hay tres mociones acumuladas, se discuten una única vez. Sí se tienen que votar las tres, porque es parte del derecho de enmienda del diputado votar cada una por separada, pero lo que se reduce es el tiempo de discusión”.
“Puede que el presidente abra la posibilidad de que los tres tomen el tiempo para la defensa. Este ejercicio es bastante habitual”, explicó el rojiamarillo.
Además de agilizar el tiempo de discusión, continuó Sánchez, la acumulación permite realizar una debate sobre un proyecto “más limpio”.
“Si no, estaríamos votando una moción que se aprueba, otra que es igual y también se aprueba, y una tercera que es igual y también se aprueba. No tiene mucho sentido discutir reiteradas veces en el plenario mociones que ya se vieron hasta tres veces en comisión, en algunos casos”, explicó Sánchez.
La resolución leída por la liberacionista Ana Lucía Delgado, primera secretaria del Directorio Legislativo, dice que conforme con la jurisprudencia de la Sala Constitucional y la “costumbre parlamentaria de las mociones acumuladas”, estas serán discutidas en un solo acto pero votadas en forma individual.
Añade que el presidente legislativo tiene la potestad de hacer acumulaciones, en virtud de que el inciso 4) del artículo 27 del reglamento de la Asamblea le permite dirigir el debate parlamentario y ajustar sus actuaciones dentro del bloque de legalidad.
Por otra parte, Cruickshank resolvió rechazar las mociones 8, 231 y 250 por haberse aprobadas en comisión y, en el plenario, solo pueden volverse a presentar las rechazadas en comisión.
Las mociones de ajuste 20 y 23 de Walter Muñoz, del Partido Integración Nacional (PIN), se plantearon en una misma propuesta. El jerarca legislativo le pidió al congresista decidir cuál de las dos mantiene reiterada y Muñoz optó por la 20. La 23 se descartó.
En total, Cruickshank dio por admitidas 251 mociones que se empezarían a discutir a partir del próximo lunes, una vez que resuelva tres recursos de apelación presentada por cinco legisladores.
Precisamente la resolución del jerarca causó la molestia de los diputados que más se oponen a la reforma y que, por consiguiente, reiteraron más mociones con fines repetidos.
Ellos son Muñoz; Paola Vega y Welmer Ramos, del PAC; y José María Villalta, del Frente Amplio.
Entre los cuatro reiteraron 259 mociones, casi el 75% de todas las rechazadas en comisión y que esta semana se volvieron a presentar en el plenario.
Wálter Muñoz presentó 84 mociones; Paola Vega planteó 67; José María Villalta, 63; y Welmer Ramos, 45.
Vega se quejó de que conoció el documento solo con media hora de anticipación, lo que le impedía hacer un análisis a fondo para decidir si presentaba una apelación.
A modo general calificó de subjetivo el criterio de acumulación.
“Dos mociones pueden ir destinadas al mismo fin, pero diferir absolutamente en el artículo o en la intención y el medio que tocan. Quisiera revisar a detalle esto para que no se cometa una violación a mis derechos como legisladora o de otros legisladores”, insistió Vega.
Muñoz expuso que se manifestará en una apelación sobre el procedimiento, debido a que, en su criterio, en algunos casos las mociones no son repetitivas ni coincidentes.
Pablo Heriberto Abarca, diputado socialcristiano, pidió a Cruickshank que se le permita reiterar la moción 18 que se declaró inadmisible por haber sido aprobada en comisión.
El reglamento legislativo habilita reiteraciones en plenario solo de las mociones rechazadas en comisión. Abarca pidió una excepción alegando que ya se ha hecho en el pasado con iniciativas aprobadas en la etapa previa, con la idea de preservar el espíritu del legislador en un proyecto.
En esa línea, indicó que su propuesta, que habilitaría al ente rector construir el salario global con las instituciones, podría ser eliminada de la redacción durante las reiteraciones y el objetivo es reincorporarla al texto.
El rojiamarillo Enrique Sánchez aseguró que, desde el lunes, en reunión de fracción, le adelantó a sus diputados que el Gobierno limpiaría la agenda legislativa para entrar a conocer, este jueves, la resolución del presidente legislativo.
Además, dijo, las decisiones de este tipo se han tomado en el pasado, es un derecho del presidente del Congreso y se conocen en el plenario al momento que se le da lectura.
“Se ha implementado siempre y creo que todos sabíamos que hoy venía esta parte del proceso”, finalizó Sánchez.
Al término de la discusión, que duró más de una hora, Cruickshank informó que se presentaron dos recursos de apelación. Uno lo firmaron los legisladores Walter Muñoz, el restauracionista Melvin Núñez y la fabricista Marolin Azofeifa.
Un segundo recurso lo presentó Welmer Ramos, mientras que el frenteamplista Villalta anunció que plantearía la suya el próximo lunes, día que se discutirán las tres y al mismo tiempo se resolverían.
