Dueño de Pedregal le inyecta ¢345 millones a Fabricio Alvarado
Empresario Rafael Ángel Zamora Fernández compró bonos B de Nueva República
23 noviembre del 2021. Centro de Eventos Pedregal. San Antonio de Belén. El candidato presidencial por el partido Nueva República, Fabricio Alvarado, presentó su plan de gobierno para el período presidencial 2022-2026. En la foto: El candidato se presentó junto a su esposa Laura Moscoa y sus hijas Fabiana y Dariana. Foto: Alber Marín para la Nación. Alber Marín
El empresario Rafael Ángel Zamora Fernández, propietario de Pedregal, le inyectó ¢345 millones a la campaña electoral de Fabricio Alvarado, candidato del Partido Nueva República (PNR), mediante la compra de bonos de deuda política.
Así consta en los estados financieros entregados por esa agrupación al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
Los bonos son clase B y fueron adquiridos por el dueño de la constructora el 21 de diciembre anterior con un 15% de descuento, según consta en los documentos oficiales del partido.
Dichos certificados de cesión son de segunda prioridad de pago. Eso significa que, cuando el PNR sepa a cuánto dinero de la contribución estatal podrá acceder, por cantidad de votos, primero deberá pagar los bonos tipo A y, si queda dinero, continuará con los B.
La emisión de bonos de Nueva República es por ¢3.500 millones, de manera que todavía quedan disponibles ¢155 millones.
Fabricio Alvarado presentó su plan de gobierno el 23 de noviembre pasado en el centro de eventos Pedregal, en Belén, Heredia. (Alber Marín)
Un total de 22 partidos políticos han emitido bonos de deuda política por un monto que, en su conjunto, supera por mucho el dinero que el Estado dispuso para financiar la campaña electoral. Esto quiere decir que un importante porcentaje de esos certificados carecerán de valor y los proveedores e inversionistas que los acepten, como medio de pago, corren un alto riesgo de quedarse sin reembolso.
Para los comicios venideros, la contribución estatal asciende a ¢19.780 millones, pero las agrupaciones han impreso certificados por ¢46.680 millones, o sea, un 136% más que el monto disponible.