Aarón Sequeira. 30 marzo
Paola Vega, del PAC, considera que el combustible que la Asamblea paga por mes para los diputados es un gasto superfluo que podría emplearse en el programa temporal de subsidio de empleo a la gente afectada por la emergencia del covid-19. Foto: Rafael Pacheco
Paola Vega, del PAC, considera que el combustible que la Asamblea paga por mes para los diputados es un gasto superfluo que podría emplearse en el programa temporal de subsidio de empleo a la gente afectada por la emergencia del covid-19. Foto: Rafael Pacheco

Los diputados Luis Fernando Chacón, de Liberación Nacional (PLN), y Paola Vega, de Acción Ciudadana (PAC), propusieron medidas de ahorro para la Asamblea Legislativa ante la emergencia por el nuevo coronavirus.

Por un lado, el liberacionista plantó una moción para que la administración legislativa suspenda todas las actividades protocolarias, sean desayunos, almuerzos, cócteles y cualquier alquiler innecesario para las actividades del 1.º y 4 de mayo, días de elección del Directorio y discurso del presidente de la República, respectivamente.

En el caso de la oficialista, ella presentó un proyecto de ley para que los diputados dejen de cobrar los 500 litros de combustible que el Congreso les da como ayuda técnica, con el fin de que dinero se traslade al programa temporal de subsidio por desempleo del Ministerio de Trabajo.

En el caso de los actos protocolarios, Chacón explicó que la idea es ahorrar en gastos superfluos, como brindis y almuerzos, entre otros, que se asocian a las sesiones solemnes.

“Siempre hay gastos de ese tipo. Se suman las horas extra de personal de la Asamblea, ornamentación con plantas y todos los complementos técnicos para que la prensa pueda instalarse”, indicó el verdiblanco.

Apuntó que la idea es que los actos establecidos en la Constitución Política no se interrumpan, ni tampoco la presentación del informe del mandatario.

Ante consulta de La Nación, Chacón comentó que, de forma paralela, tampoco deberían asistir invitados a esas sesiones.

Usualmente, los diputados asisten con sus familiares y otros invitados, como miembros de partidos políticos, principalmente a la sesión de elección del Directorio.

En tanto, a la presentación del informe presidencial asisten, por invitación legislativa, todos los miembros del gabinete, del Poder Judicial y del Tribunal Supremo de Elecciones, así como el cuerpo diplomático.

“La idea es que solo se reúna el plenario y, en el informe, a lo sumo el presidente con uno o dos ministros. Eso lo analizan los jefes, la idea no es solo evitar los actos protocolarios, sino también que no venga gente”, añadió Chacón.

Según el liberacionista, ese ahorro de los gastos protocolarios en las dos sesiones sería de ¢12 millones.

Sin combustible

En cuanto a la propuesta de Paola Vega, se trata de un proyecto para introducir un transitorio en la Ley de Remuneración de los Diputados, donde se establece que, durante el periodo que esté en vigencia el decreto de emergencia nacional por el covid-19, los diputados no cobrarán los 500 litros de combustible que reciben al mes.

500 litros de gasolina súper equivalen a ¢290.000. Esta cifra multiplicada por los 57 diputados da un resultado de ¢16,5 millones.

El dinero se trasladaría al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, para que esa entidad financie el programa temporal de subsidio a las personas desempleadas por la emergencia sanitaria del coronavirus.

El gobierno pretende darle un subsidio de ¢200.000 mensuales a al menos 375.000 durante tres meses. Esa primera etapa demandaría ¢225.000 millones.

Vega aseguró que entiende que se trata de una suma de dinero pequeña, pero que igualmente es un gasto innecesario.

“Si bien es poco dinero, contribuye en épocas en que es necesaria la solidaridad. Hay que empezar a hacer recortes de rubros innecesarios. Ese es uno de los rubros que es perfectamente prescindible en tiempos de emergencia”, apuntó.

Tal como informó el director ejecutivo de la Asamblea Legislativa, Antonio Ayales, el Congreso presupuesta por año ¢230 millones para el pago del combustible de los legisladores.