Álvaro Murillo, Natasha Cambronero. 1 agosto, 2015
Álvaro Jiménez quedó electo alcalde de Montes de Oro en el 2002, desde entonces está el cargo y pretende reelegirse en el 2016. | LN
Álvaro Jiménez quedó electo alcalde de Montes de Oro en el 2002, desde entonces está el cargo y pretende reelegirse en el 2016. | LN

“¡Diay, sí!”, contestó la asistente de una alcaldesa a la pregunta sobre si su jefa desea reelegirse.

Ese “diay” no es casual. Es la expresión de algo casi lógico o esperable para el país donde dos de cada tres alcaldes quieren mantenerse en la silla.

Solo un tercio de los 81 alcaldes de Costa Rica está dispuesto (o a veces deseoso) a entregar su silla en mayo próximo.

El resto, el 66% de los gobernantes cantonales, están ya inscritos como precandidatos con la idea de que las elecciones municipales del 7 de febrero sirvan para renovarlos en el puesto hasta el año 2020.

Algunos acumularán entonces 9 años en el puesto, otros 13 y unos hasta 17, en el caso de los que han logrado ganar los comicios de sus cantones desde diciembre del 2002 (la primera elección popular del cargo) con el apoyo popular en las urnas.

Un recuento hecho por este diario sobre las inscripciones de precandidaturas permitió ver la intención de continuismo de los alcaldes actuales. Son 54 los que pretenden quedarse incluso cambiando de partido político, como el caso del de Montes de Oca, Fernando Trejos, o de Gilberto Monge, cantón de Mora.

Entre los aspirantes a continuar, están los alcaldes de Cartago, Rolando Rodríguez; Alajuela, Roberto Thompson, y Heredia, José Manuel Ulate, así como Álvaro Jiménez, de Montes de Oro, el que más años acumula como gobernante cantonal.

Jiménez ganó los comicios del 2002, 2006 y 2010, que le permitieron ocupar el poder desde entonces en su cantón, aunque se podrían sumar los cuatro años previos en que fungió como ejecutivo municipal, figura legal anterior a la de alcalde.

Johnny Araya, quien tenía la marca como “alcalde eterno” de San José (lideró la Municipalidad por 22 años, incluidos los periodos de ejecutivo municipal), renunció en el 2013 para ser candidato presidencial y ahora piensa si se lanza con otra bandera, pues fue suspendido por cuatro años del Partido Liberación Nacional (PLN).

Además de las respuestas habituales de los alcaldes (“la gente me pide que siga”), juega a favor del deseo de reelección la mayor relevancia que van tomando los ayuntamientos e, incluso, el salario, aunque este varía de cantón a cantón. “No es nada despreciable, hay que admitirlo”, dijo Fernando Trejos, cuyo sueldo bruto ronda los ¢3,5 millones.

Además, “entre más cosas se hacen, más cosas faltan por hacer”, justificó el gobernante de Guácimo, Gerardo Fuentes.

El tilaranense Jovel Arias sí pretende cumplir su tercer mandato de elección popular y despedirse en este 2016. “Ya sería demasiado. Salgo ya pensionado”.

Cruce de partidos. De estos 54 alcaldes aspirantes a reelección, 38 son del PLN; seis de la Unidad Social Cristiana (PUSC) y solo dos de Acción Ciudadana (PAC), que ganó las elecciones presidenciales en el 2014. También hay uno de Yunta Escazuceña y otro de Curridabat Siglo XXI.

El PLN tiene entre sus precandidatos a dos funcionarios que ganaron en el 2010 con otros partidos: Lissete Fernández, en Jiménez, por el PUSC, y Elvis Lawson, en Matina, por el PAC.

Otros que cambiarían de bandera son la alcaldesa de Siquirres, Yelgi Lavinia Verley (del PASE al Auténtico Siquirreño), y en Mora está Gilberto Monge (del PLN a Nueva Generación). También en Montes de Oca, Fernando Trejos estuvo en el extinto Unión para el Cambio (UPC), después se reeligió con el partido de Justo Orozco y ahora se lo reserva.

Todos los aspirantes para las elecciones municipales aún dependen de las votaciones internas de los partidos. Cuando eso ocurra, se podría confirmar el incremento en el afán reeleccionista de los alcaldes, pues en el 2010 lo intentaron 41 gobernantes.

La ley no les impide nada. Solo les prohíbe no hacer campaña en horas de oficina ni usar recursos municipales para llamar a votar. Por ejemplo, hay castigo para el alcalde que coloque la bandera de su partido en el carro oficial.

¿Por qué un alcalde se puede reelegir de manera continua y un presidente de la República no? La respuesta es “porque sí”. La Constitución Política no lo prohíbe para gobernantes cantonales.

“Esa es una decisión política”, explicó el vocero del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) Hugo Picado, quien llamó a la ciudadanía a estar vigilante sobre eventuales usos de recursos públicos en la campaña electoral de los alcaldes que quieren seguir.