Elena Mejía. 30 abril
18 de los 25 proyectos de ley más relevantes aprobados en la Asamblea Legislativa, durante los últimos 12 meses, contaron con el voto unánime de los diputados. Foto: Rafael Pacheco
18 de los 25 proyectos de ley más relevantes aprobados en la Asamblea Legislativa, durante los últimos 12 meses, contaron con el voto unánime de los diputados. Foto: Rafael Pacheco

Al contrario de lo que la gente cree, que los diputados no trabajan y se la pasan en discusiones improductivas, la realidad de los números demuestra otra cosa.

En su primer año de labores, los legisladores actuales duplicaron el número de proyectos de ley que aprobaron sus antecesores en el mismo periodo.

Esta Asamblea, que empezó el 1.° de mayo del 2018, ha convertido 114 iniciativas en leyes de la República, mientras que la pasada solo avaló 47 en su primera legislatura, es decir, un 142% más.

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Y además de la alta productividad, el actual Congreso se ha caracterizado por aprobar proyectos con muchos consensos y pocas, o casi nulas, oposiciones.

La Nación analizó la votación, en primer debate, de 25 de los planes de ley más relevantes que se aprobaron en los últimos 12 meses y detectó que el 78% (18) fue avalado por unanimidad.

Solo en siete iniciativas (22%) hubo sufragios en contra, aunque apenas en cuatro se registró un voto negativo de 57 posibles.

Pasaron por el plenario legislativo, sin ninguna oposición, proyectos como el que permite la destitución de legisladores por cometer faltas éticas, la fusión definitiva entre los bancos de Costa Rica (BCR) y Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) y el de sanciones más severas por posesión ilegal de armas.

Mientras, la reforma fiscal que impulsó el gobierno de Carlos Alvarado, fue el único plan que enfrentó una oposición férrea a lo largo de estos primeros 12 meses de gestión legislativa. Al final, se logró aprobar con el voto favorable de 35 diputados y el negativo de 22.

Y, en segundo lugar, con más votos en contra, aparece el proyecto de ley que redujo la tenencia de armas a dos por persona, en lugar de tres.

Esa iniciativa sumó solo cinco oposiciones: Aracelly Salas, María Inés Solís y Shirley Díaz, todas del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC); el independiente Érick Rodríguez, y Zoila Rosa Volio, del Partido Integración Nacional (PIN).

Dragos Dolanescu, del partido Republicano Social Cristiano, fue el diputado que sumó más sufragios de oposición. En total, se opuso a tres de esos 25 proyectos de ley.

Vías rápidas también tuvieron el terreno llano

Las votaciones para decidir si un proyecto de ley se tramita por la vía rápida tampoco mostraron mucha resistencia de los diputados.

La reforma al Reglamento de la Asamblea Legislativa, para reducir drásticamente el tiempo requerido para tramitar un plan de ley, fue la que tuvo más detractores, pero solo sumó siete votos en contra, es decir, el 12% de los 57 congresistas.

La vía rápida para la iniciativa destinada a frenar los abusos con las huelgas contó con cinco oposiciones, mientras que la de la reforma fiscal solo tuvo un sufragio negativo.

Unanimidad en el 78% de los planes de ley

FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA CON BASE EN LAS ACTAS DE LAS SESIONES DEL PLENARIO Y DATOS SUMINISTRADOS POR EL DEPARTAMENTO DE SERVICIOS PARLAMENTARIOS DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA    || C.F. INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

¿La clave? Temas en común y pocos detractores

Víctor Morales Mora, jefe de fracción del gobernante Partido Acción Ciudadana (PAC), asegura que la clave de la alta productividad y los múltiples consensos fue construir una agenda legislativa en torno a temas donde se podía tender puentes con otras fracciones.

“Nosotros en esto hemos tenido claro que, si bien hay temas de nuestra agenda propia del PAC, son temas que tienen poca viabilidad política en la coyuntura actual de la Asamblea, al menos en este primer año", dijo Morales.

Por su parte, Carlos Ricardo Benavides, jefe de fracción de Liberación Nacional (PLN), insistió en que la diferencia de este Congreso, con otros del pasado, es que no ha existido un grupo que obstaculice constantemente el trámite de los proyectos de ley.

“Yo encuentro que esta Asamblea Legislativa es una que tiene una gran ventaja hasta hoy y es que no ha llegado, con muy raras excepciones, una vocación por parte de ningún grupo de llegar a obstaculizar un proyecto de ley de manera abierta y de manera abundante”.

“(...) Salvo pocas excepciones, no ha existido un partido que se haya propuesto impedir el avance de un proyecto de ley abusando del reglamento legislativo. Eso hace una enorme diferencia. En el pasado, por lo menos del 2002 al 2018, siempre hubo por lo menos un grupo de diputados, a veces de distintas fracciones, dispuestos a abusar del reglamento legislativo para impedir que las mayorías se manifestaran”, expresó Benavides.

Pese a los constantes acuerdos –casi que unánimes–, con partidos como el PAC y Liberación Nacional (PLN), Erwen Masís, jefe de fracción del PUSC, dijo que el consenso multipartidista no significa una unión de fracciones per se, sino que la agenda giró en torno a temas que habían estado postergados por muchos años.

“La reforma del reglamento (de la Asamblea), el plan del Fortalecimiento (de las Finanzas Públicas), son temas muy pesados que ninguna otra composición de otras asambleas había querido afrontar”, afirmó.

No obstante, para Masís, este primer año se quedó corto porque no se visualizó una serie de medidas para la reactivación económica del país a corto plazo.

En la misma línea se pronunció Wálter Muñoz, del PIN, quien afirma que, si bien hubo consenso en la mayoría de las votaciones, la agenda del primer año legislativo no promovió temas trascendentes como la generación de empleo, una reforma a la Caja Costarricense de Seguro Social (CSSS) o una solución definitiva del déficit fiscal.

“La agenda ha sido totalmente light. No hay un solo proyecto de trascendencia. Ni la reforma del Estado, ni la reforma económica, ni la reforma social, ni la reforma ambiental estructural de energías limpias, ni el desarrollo humano”, declaró Muñoz.

25 proyectos de ley
25 proyectos de ley
¿Cuáles diputados se ausentaron más a esas votaciones?

En promedio, los diputados del PUSC y Restauración Nacional son quienes más se ausentaron a la votación, en primer debate, de los 25 proyectos de ley analizados.

La media de esas dos fracciones fue de seis ausencias por diputado. Le sigue el PLN con un promedio de cinco, seguido por el Republicano Social Cristiano (PRSC) y el bloque autodenominado Nueva República con cuatro cada uno.

Mientras, el PAC e Integración Nacional (PIN) registran una media de tres ausencias por diputado.

En términos individuales, las diputadas del PLN, Franggi Nicolás y María José Corrales, son quienes más se ausentaron en las votaciones en primer debate. Cada una de ellas sumó 13 ausencias, o sea, no estuvieron presentes el 52% de las 25 votaciones analizadas.

En el caso de Corrales, en una de las votación ella estaba incapacitada. En tanto, Nicolás no registra ninguna licencia, según informó el Departamento de Recursos Humanos de la Asamblea Legislativa.

María José Corrales alegó que ella se ausentó de algunas votaciones para poder reunirse con vecinos de distintas comunidades de la zona norte, con representantes de la Municipalidad de San Carlos y para atender una entrevista.

Corrales insistió en que es normal recibir visitas no programadas de vecinos y dirigentes que viajan hasta cinco horas, desde los lugares que ella representa.

“Tiene que quedar claro que nosotros como representantes populares tenemos que, o buscamos la manera de, estar siempre pendientes de la zona que representamos y que nos llevó a ocupar un puesto tan importante”, dijo Corrales.

Por el contrario, tres diputados estuvieron presentes en el 100% de las 25 votaciones. Ese fue el caso de la presidenta legislativa, Carolina Hidalgo, del PAC; de Jorge Luis Fonseca, del PLN; y de José María Villalta, del Frente Amplio.