Rebeca Madrigal Q.. 15 abril
La Cancillería omitió informar los registros migratorios de Norma Borges (de camisa roja y saco negro). Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal.
La Cancillería omitió informar los registros migratorios de Norma Borges (de camisa roja y saco negro). Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal.

Dos diplomáticas del régimen de Nicolás Maduro salieron de Costa Rica este sábado, pero reingresaron horas después como turistas, cerca de vencerse el plazo para que abandonaran el país en vista que el gobierno costarricense reconoció al opositor Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

Se trata de las funcionarias Angélica Ramírez y Nelly Gliset de la Mata, según movimientos registrados por la Dirección de Migración y Extranjería y la Cancillería de la República, este lunes.

En tanto, el ministro Consejero, Nabil Mora, salió del país el domingo y no registra otro ingreso.

Sobre las diplomáticas no habrá ningún seguimiento porque pueden permanecer en el país como cualquier otro venezolano, según la vicecanciller, Lorena Aguilar.

Los ciudadanos de este país pueden estar tres meses como turistas y no requieren visa para el ingreso.

Aguilar confirmó que esas salidas y reingresos se dieron por el puesto fronterizo de Peñas Blancas, Guanacaste. Es decir, llegaron a Nicaragua y regresaron.

Como ambas diplomáticas reingresaron con el pasaporte ordinario, ya no son reconocidas como representantes de Venezuela, y por tanto, “no gozan de inmunidades y privilegios”, según confirmó la Casa Amarilla.

Los diplomáticos tenían hasta este lunes para dejar el país por una orden del gobierno de Costa Rica, tras el reconocimiento de María Faría, embajadora de Venezuela en Costa Rica, designada por Juan Guaidó.

Desde el pasado 10 de enero, el gobierno de Costa Rica dejó de reconocer a Nicolás Maduro como gobernante del país suramericano y, por ende, a sus diplomáticos en el país, a quienes advirtió desde el pasado 15 de febrero.

Ni Cancillería ni Migración confirmaron la permanencia o salida del país de una tercera funcionaria, de nombre Norma Borges, quien se encontraba con el cuerpo diplomático de Maduro en la residencia de la embajada de Venezuela desde el 9 de enero.

Ella no había recibido la autorización del gobierno de Costa Rica para operar como diplomática, pese a una solicitud de Maduro.

Sin embargo, Borges fue el rostro que defendió a los diplomáticos de Maduro tras la toma de la embajada de Venezuela por parte de Faría, el pasado 20 de febrero.

Aguilar indicó que, como Borges no estaba reconocida como diplomática, no se le giró la orden de salir del país.

Desde el ingreso de Faría a la embajada (que al día siguiente abandonó el inmueble por solicitud de a Cancillería), los diplomáticos de Maduro no pudieron reingresar a la sede diplomática, aunque sí se mantuvieron en la residencia.

Dicha situación fue denunciada ante el Ministerio Público por el exmagistrado Celso Gamboa, en representación del gobierno de Nicolás Maduro.

La transición de autoridades queda en manos de los diplomáticos, según Aguilar, pues el gobierno de Costa Rica no tiene injerencia en esos casos.