Aarón Sequeira. 16 septiembre, 2020
La discusión sobre si procede o no destituir a Catalina Crespo (al fondo) como defensora de los Habitantes quedó para este jueves, luego de que la Presidencia legislativa declaró que no había cuórum en el plenario para que continuara la sesión. En primer plano, la diputada Karine Niño, del PLN, conversa con Erwen Masís, del PUSC, y el independiente Ignacio Alpízar (de espalda). Foto: John Durán
La discusión sobre si procede o no destituir a Catalina Crespo (al fondo) como defensora de los Habitantes quedó para este jueves, luego de que la Presidencia legislativa declaró que no había cuórum en el plenario para que continuara la sesión. En primer plano, la diputada Karine Niño, del PLN, conversa con Erwen Masís, del PUSC, y el independiente Ignacio Alpízar (de espalda). Foto: John Durán

Como si fuera un árbitro revisando el VAR en un partido de fútbol. Así le tocó, este miércoles, al presidente en ejercicio de la Asamblea Legislativa, Jorge Fonseca, tomar la decisión de declarar roto el cuórum en la sesión en que se discutía el futuro de la defensora de los Habitantes, Catalina Crespo.

Luego de revisar videos, Fonseca comprobó que el diputado socialcristiano Erwen Masís, entró siete segundos tarde al plenario del Congreso, por lo que no estaban presentes los 38 legisladores necesarios para mantener el cuórum.

Después del receso del mediodía, el liberacionista Jorge Fonseca les pidió a los diputados reincorporarse a la sesión. Al cumplirse los cinco minutos reglamentarios de espera, exclamó a los ujieres: “¡Atención a las puertas!".

Cumplidos los cinco minutos, el liberacionista ordenó: “¡Cierren las puertas!”.

Al recibir la orden, se produjo un forcejeo entre la ujier que custodiaba la puerta noreste del plenario, quien trataba de cerrar la puerta, y un guarda de seguridad.

Este último trató de abrir el acceso al notar que el socialcristiano Erwen Masís venía corriendo a más no poder.

(Video) Diputado Erwen Masís se disculpa por entrar a la fuerza al plenario

Masís terminó de inclinar ese forcejeo y, tal como se nota en el video que Fonseca revisó, entró atropelladamente, para finalmente tratar de completar el cuórum.

El socialcristiano se acomodó su saco y se sentó en la curul, como si nada hubiese pasado y casi convencido de que había metido un gol limpio.

Como suele suceder en los casos de sospecha en el plenario, pasaron lista. De ello se encargó la liberacionista Ana Lucía Delgado. Fueron minutos de amplia tensión.

Todo ese movimiento lo observaba el independiente Dragos Dolanescu Valenciano, desde la barra de prensa, quien se quedó afuera por el cierre de las puertas.

Al terminar el conteo, Jorge Fonseca anunció que sí estaban los 38 diputados necesarios para cumplir el cuórum ordenado por la Constitución Política.

Sin embargo, cuando Fonseca dijo que la sesión continuaría, las diputadas Laura Guido, Catalina Montero y Paola Vega, del Partido Acción Ciudadana (PAC), advirtieron de que habían forzado la puerta y que seguir adelante podría implicar un vicio en el procedimiento contra Crespo.

Advertido Fonseca de que Masís había entrado a destiempo y a la brava al recinto, prefirió preguntarles a los ujieres, revisar la lista de asistencia y, finalmente, observar detenidamente los videos, en lugar de seguir con una sesión que podría resultar ilegal.

Masís se disculpa

Declarada improcedente la sesión del plenario, y sin poder hablar dentro del salón, el socialcristiano Erwen Masís declaró a la prensa que pedía perdón por lo que hizo.

“Yo tenía toda la convicción de poder llegar a tiempo. Si hubo algo que desagradó, pues tengo que disculparme de la forma más cortés posible. Yo lo que trato es, como todos, de llegar para hacer cuórum; venía corriendo, vi un espacio e ingresé”, relató el rojiazul.

Masís agregó que esa práctica habría que corregirla y dijo que muchos prefieren no sesionar o perder el tiempo y eso “no puede ser así”.

“La Asamblea tiene que seguir sesionando hasta donde se pueda. Tiene que haber una especie de in dubio, pro sesión, para poder lograr que el Congreso camine”, adujo.

En tanto, los diputados Rodolfo Peña y Carmen Chan, del PUSC y del bloque fabricista Nueva República, presentaron una apelación contra la decisión de Fonseca. El recurso será discutido este jueves, al inicio de la sesión plenaria.

La decisión de Fonseca implica que los diputados que se encontraban ausentes a la hora que se pasó lista, y no contaban con un permiso para faltar a la sesión, pierden la dieta.

Se encontraban ausentes:

Liberación Nacional: Carlos Ricardo Benavides Jiménez, Ana Karine Niño Gutiérrez, Roberto Thompson Chacón y David Gourzong Cerdas.

Acción Ciudadana: Enrique Sánchez Carballo y Víctor Morales Mora.

Unidad Social Cristiana: Rodolfo Peña Flores, Shirley Díaz Mejía, Aracelly Salas Eduarte, Erwen Masís Castro y Pedro Muñoz Fonseca.

Restauración Nacional: Eduardo Cruickshank Smith, Giovanni Gómez Obando y Floria Segreda Sagot.

Integración Nacional: Wálter Muñoz Céspedes.

Bloque independiente Nueva República: Carmen Chan Mora y Harllan Hoepelman Páez.

Independientes: Dragos Dolanescu Valenciano, Ivonne Acuña Cabrera y Erick Rodríguez Steller.

Debate sobre destitución postergado

Los diputados empezaron, este miércoles a las 10 a. m., el debate sobre los informes de la comisión que estudió varias denuncias contra Catalina Crespo, como jerarca de la Defensoría de los Habitantes, y cuya decisión final pasa por destituirla o mantenerla en el cargo.

El procedimiento permite a la defensora escuchar los dos informes que generó la comisión que revisó su caso y, al final de la lectura, hacer un descargo de 30 minutos. Luego, ella se debe retirar para que los diputados empiecen la discusión, en la que cada uno tiene derecho a usar la palabra por 15 minutos.

La votación se deberá realizar, este jueves, cinco minutos antes de las 7 p. m.

La diputada Ana Lucía Delgado detuvo la lectura en la página 64 del primer informe, que contiene 105 páginas y recomienda mantener a Crespo en el cargo. Ese dictamen lo firman cinco legisladores.

Todavía resta la lectura del segundo informe, que contiene 54 páginas y recomienda la destitución de la defensora.