Rebeca Madrigal Q., Silvia Artavia. 1 mayo, 2019
01/05/2019 Asamblea Legislativa. Inicia la jornada para la elección de la presidencia y directorio del Poder Legislativo. Carlos Ricardo Benavides, nuevo presidente legislativo. Foto: Rafael Pacheco
01/05/2019 Asamblea Legislativa. Inicia la jornada para la elección de la presidencia y directorio del Poder Legislativo. Carlos Ricardo Benavides, nuevo presidente legislativo. Foto: Rafael Pacheco

Carlos Ricardo Benavides, diputado del PLN, se refirió en entrevista al acuerdo multipartidista que le permitió alcanzar la presidencia de la Asamblea Legislativa y a la decisión del PUSC de no integrarse.

¿Cómo fue negociar y unir en este acuerdo a dos fracciones tan distintas (PAC y Restauración)?, ¿cuáles asperezas tuvo que limar?

-Hubo mucha comprensión desde el principio entre esas dos fuerzas, entendiendo que podrían haber aspectos muy sensibles, inclusive con respecto a Liberación Nacional; y entonces entendimos que esos temas que podían ser polémicos los dejamos de un lado, si teníamos un propósito de conformar un directorio multipartidista.

“Ninguna de esas fuerzas renuncia a llevar esa parte de la agenda adelante. Lo primero que hicimos fue aceptar nuestras diferencias y abocarnos a lo conjunto".

¿Qué fue lo que falló con la comunicación con la Unidad para continuar la alianza que se había conformado desde el plan fiscal?

-La Unidad decidió tener su propia aspiración.

La aspiración por un cargo rompió con eso...

-Yo tengo la impresión que sí: tomar la Presidencia. Porque si usted revisa la agenda, se lo dije a mis amigos de la Unidad cuando tuvimos un receso intentando incorporarlos al Directorio, yo les decía ‘es una agenda que estoy seguro que el partido Unidad firmaría sin pensarlo’.

“Tuvieron esa inquietud (de alcanzar la Presidencia) y para nosotros es una lástima porque es un partido importante”.

Hablaba de la oportunidad de sumar a otras fracciones al diálogo, ¿cuáles serían?

Con la Unidad, ahora tenemos que revisar algunas cosas que no conocemos, sus preferencias, pero ellos han hecho un acto, digamos audaz, porque nosotros le ofrecimos un puesto relevante en el Directorio: la vicepresidencia. Y ellos estaban interesados en otra cosa (primera secretaría) y cerraron la posibilidad de dialogar en cosas que están más allá del Directorio.

“Entonces, sí, hay un corto circuito en la comunicación, que trataremos de restablecer con el tiempo, entendiendo que ahora tenemos que atender las inquietudes de los grupos que estuvieron dentro del acuerdo”.

Hace unos días explotó lo del hueco presupuestario, ¿esto tensó las negociaciones?

-Eso tensó las relaciones, pero nunca puso el hilo muy delgado, nunca percibí que hubiera un enojo tal como romper el acuerdo que estábamos construyendo, y eso es madurez.

¿En qué están ustedes dispuestos a ayudarle al Gobierno y qué esperan a cambio?

-A cambio nada. Lo que sí creemos que es importante en el Gobierno es más coherencia en las acciones que lleva un ministerio y otro, o en algunas actuaciones de lo que el presidente de la República plantea versus lo que han dicho o hecho algunos de sus jerarcas que sencillamente no lo han apoyado.

“También quisiéramos coherencia entre lo que dice el Poder Ejecutivo y lo que hace la fracción oficialista que, en ciertos casos, no ha sido así, particularmente hemos tenido problemas con la agenda OCDE, se han generado problemas entre lo que quiere el objetivo y lo que votan los diputados.

¿Este puesto se perfila para sus aspiraciones políticas futuras?

-Los puestos, sobre todo los de cierto rango, pueden ser tumba o pedestal, no aspiro a ninguno de los dos, aspiro a trabajar duro y espero en Dios que las cosas me salgan bien. Nunca pienso en lo que sigue, sino en el plazo inmediato de mis responsabilidades porque deben hacerse bien.

"Son cargos con un alto riesgo, con altísima exposición, y hay que tomar decisiones difíciles, casi nunca se queda bien con todo el mundo cuando uno toma esas decisiones. Entonces, uno sabe que siendo la política tan azarosa no hay ya ningún puesto que garantice unos cimientos en términos positivos.

¿Hay algún acuerdo de vía rápida en esta negociación?

-No, nadie planteó ninguna vía rápida para nada.

Acuerdos administrativos desde el Directorio... ¿Alguien hizo alguna solicitud expresa?

-Básicamente, lo que dice el acuerdo: transparencia. Tratar de que, cuando se trate de nombramientos, se respeten los procedimientos y la idoneidad para ocupar cargos.

EL PLN y el PAC hacen más yunta que con Restauración. ¿Cómo mediará usted para que el PRN mantenga su decisión de apoyar la propuesta que ahora se está acordando?

-Hay temas donde todos nos acercamos. Yo confío en que va a haber muchos donde vamos a coincidir. Y también estoy seguro de que vamos a coincidir en muchas ocasiones con los partidos que no nos acompañaron.

Usted dice que con Restauración habrá temas en los que sí van a coincidir. ¿Cuáles?

-Los que están plasmados en a agenda. Establecimos ejes temáticos.

¿Y en esos hay votos?

-Sí, claro. Con lo que no quisimos establecernos fue con proyectos específicos, con número de proyecto. ¿Por qué? Voy a dar un ejemplo cualquiera. El proyecto de teletrabajo: ya salió de comisión, salió muy fortalecido, estamos de acuerdo con el proyecto de teletrabajo en términos generales o con la idea de generar legislación en materia de teletrabajo, pero no necesariamente con el 100% del contenido del dictamen.

“Podría haber diferencias en el camino y, cuando viene el proyecto al plenario legislativo, y a través de las mociones 137, devolverlo. No es que apoyamos un proyecto de ley y todo el mundo se queda callado y se acabó, y se va a aprobar así.

Esta es una democracia en donde tenemos un propósito de construir sobre una idea, sobre un objetivo, pero cada quien expondrá sus diferencias y trataremos de construir”.

Usted decía que no esperan nada del Gobierno, pero que sí esperan retribuirlo. ¿En qué cree que ha contribuido la administración Alvarado Quesada con el Congreso?

-Yo creo que el Gobierno ha acertado cuando convoca proyectos de ley de los partidos de oposición. El 70% o más de los proyectos de ley que se aprobaron durante esta última legislatura son de los partidos de oposición.