Josué Bravo, Natasha Cambronero. 9 mayo
El mandatario Carlos Alvarado junto a Ottón Solís, fundador del Partido Acción Ciudadana (PAC), durante una actividad de cierre de la campaña que llevó a Alvarado a la presidencia.
El mandatario Carlos Alvarado junto a Ottón Solís, fundador del Partido Acción Ciudadana (PAC), durante una actividad de cierre de la campaña que llevó a Alvarado a la presidencia.

El presidente Carlos Alvarado manifestó su respaldo a Ottón Solís, actual representante de Costa Rica en el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), quien en los últimos días ha sido cuestionado en el Congreso.

La reacción del mandatario se da luego de que el medio digital elmundo.cr publicara que, en una asamblea general del PAC, en julio de 2010, su fundador defendió el uso de modelos de contratación con voluntarios para cobrar deuda política.

Un tribunal penal condenó a dos personeros y al Partido Acción Ciudadana (PAC) por estafar al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) mediante el cobro de contratos de servicios especiales con personas que habrían trabajado de forma voluntaria en la campaña del 2010 o que del todo no trabajaron.

Este lunes, varios diputados presentaron dos mociones para llamar a rendir cuentas a Solís ante la Comisión de Ingreso y Gasto Público de la Asamblea Legislativa.

“Él irá, como ha sido convocado, a dar su punto de vista en esto (al Congreso). Sí, don Ottón goza de mi confianza. Habrá que ver qué emana de esa comparecencia”, dijo esta tarde el mandatario Alvarado.

Añadió que le llama la atención que esta polémica aparezca en este momento, aunque dijo ser respetuosos de esos procesos. También espera que en este caso prevalezca la institucionalidad.

Calificó la convocatoria a Solís, de parte de los diputados, como parte del control político de los legisladores en un sistema democrático, el cual, en su criterio, se debe ejercer de manera responsable, sin generalizar en los señalamientos, usando datos correctos de los hechos y permitir a las personas a ejercer su defensa.

“Estamos en democracia. En democracia también y, en hora buena, hay procesos políticos en la Asamblea Legislativa de control político que son buenos para la rigurosidad, en la transparencia”, señaló.

“Hay procesos también, en materia de si se cree que hay irregularidades, de poner denuncias y, después de que se abran causas, (ver) si hay indicios. Eso es lo que funciona en una democracia y también hay libertad de prensa. Esas herramientas hay que usarlas de manera prudente y sabia”, pidió el presidente.

Alvarado también recordó haber trabajado en esa campaña electoral, a la cual se integró desde el 2009, cuando regresó al país luego de cursar estudios en Inglaterra.

“Trabajé en la campaña y yo fui contratado por la campaña, es decir, recibí una remuneración y trabajaba. De eso están, habrá que ir a buscarlos, pero están lo que son mis declaraciones de renta sobre esos pagos. Yo trabajaba y se me pagaba como servicios profesionales”, puntualizó.

Las declaraciones

Las palabras por las cuales el político del PAC fue llamado a comparecer ante los legisladores las emitió Solís durante una intervención en la Asamblea Nacional ordinaria del partido, el 3 de julio del 2010, celebrada en el Edificio Cooperativo, en San Pedro.

Ese día, él pidió la palabra para oponerse a la decisión de la Asamblea Nacional del partido de aumentar el nivel de deuda política que cobrarían en adelante.

“No ha sido el Estatuto el que le ha impedido al PAC tener más dinero. ¿Cómo se demuestra esto? No hemos podido cobrar con el referente del 0,8%. La campaña pasada pudimos haber cobrado ¢700 millones de más, con ese referente y no pudimos. ¿Saben cómo logramos cobrar bastante, pero igual quedamos cortos en ¢700 millones después de las elecciones? Diciéndole a gente que ha trabajado voluntariamente que firmara contratos para que el Partido cobrara y de ahí extrajimos cuatrocientos millones”, expresó Solís en ese momento.

En su participación en la asamblea del partido, el líder rojiamarillo agregó: “Es igual que lo que se está haciendo en la liquidación de esta campaña, vamos a derivar como ¢700 millones pidiendo a voluntarios que facturen porque no hay capacidad para facturar en las bases. O sea, el cuello de botella para ganar elecciones, si es que con eso ganamos elecciones, no ha sido el Estatuto, ha sido el que no podemos facturar”.

Ante una consulta de La Nación, Solís dijo que no se iba a referir al tema, que ya había hecho una publicación en su página de Facebook y que solo iba a ampliar sus declaraciones durante la comparecencia ante los diputados de la Comisión de Ingreso y Gasto Públicos.

En la red social, él sostiene que las palabras fueron sacadas de contexto.