
Carlos Alvarado, presidente de la República, se reunió en su despacho con líderes de las iglesias evangélica y católica de la provincia de Limón, a quienes les aclaró dudas sobre el proyecto de reestructuración de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva).
Luego de casi tres horas de diálogo, en Casa Presidencial, los líderes dijeron tener una versión de “primera mano" sobre el proyecto de ley que permitiría liquidar hasta el 80% del personal de Japdeva.
Así lo explicó George Watts Williams, reverendo de la Iglesia Episcopal San Marcos y miembro de la Asociación de Ministros y Ministras de Iglesias Cristianas de Limón.
“Sí, es bueno, pero también hay que pensar en personas que en realidad necesitan. Si usted ve que hay un buen grupo de jóvenes que no tiene títulos para ir a otro puesto de trabajo, también hay que prepararlos para que ellos puedan asumir otro rol en la sociedad”, expuso Watts.
En el encuentro, que se realiza cuatro días antes de que Alvarado visite el cantón central de Limón para celebrar el Día de la Cultura Afrocostarricense, también participaron líderes de la Fraternidad de Pastores y de la Iglesia Católica de esa provincia.
El pastor Watts mencionó que la problemática de Japdeva y su necesidad de reestructurar data desde gobierno anteriores, los cuales, en su criterio, la esquivaron.
“No le decían a la gente la verdad. Ahora, este gobierno quiere poner las manos en el asunto y atacarlo de frente y eso está provocando resistencia de grupos que no lo estaban entendiendo y creían que era fácil para ellos recurrir a un traslado horizontal de personal”, explicó Watts.
En ese contexto, él considera que de acuerdo con la dificultad del Estado, de no poder crear más plazas de trabajo por la coyuntura fiscal, no todos los trabajadores de la institución pueden trasladarse a otros cargos públicos
“Hay unos que deben de pensionarse y otros tienen que recibir sus prestaciones porque el país no está en condiciones de abrir muchas plazas. Tenemos que saber que es difícil la situación”, consideró el pastor.
Desde el mes de mayo, el Congreso tramita un proyecto de ley para reestructurar Japdeva, con la finalidad de reubicar a unos 950 empleados, dado que la institución acumula cuatro años seguidos de pérdidas. El 2018 cerró con un déficit de ¢3.416 millones.
El texto, propuesto por el gobierno, propone a los trabajadores portuarios prejubilacionesm cesantías por hasta doce años y bonos de hasta ocho salarios si se acoge al cese.
Se otorgarían bonos de ocho salarios para los que funcionarios que ganen menos de ¢1 millón y cuatro salarios para los que ganan más de ¢1 millón.
El plan también permitiría traslados horizontales entre Japdeva y otras instituciones estatales, para los que prefieran no perder su plaza en el sector público. Además, unas 200 personas mayores de 55 años y con 25 años de cotizar podrían adelantar la pensión mediante un subsidio mensual que les daría el Estado.
Sobre esa propuesta, Denis Barrios, presidente de la Fraternidad de Pastores de Limón, dijo estar de acuerdo, pero, a tono con los sindicalistas de Japdeva, se opone a los doce años de cesantía que ofrece el proyecto de ley.
“Si ni hay otra solución, como dice el dicho popular ‘del ahogado el sombrero'. En la (segunda) administración de Óscar Arias se le propuso al sindicato una indemnización de ¢60 u ¢80 millones por trabajador, hoy esa realidad es otra. Si la realidad es otra, el sindicato tendrá que tomar una decisión. El gobierno está pasando por una crisis fiscal “, consideró Barrios.
Por su parte, tras culminar el encuentro, Alvarado reafirmó su compromiso con resolver la problemática de la institución, así como otras necesidades de esa provincia, a pesar, dijo, del contexto económico difícil que su gobierno afronta.
Además de abordar la problemática de Japdeva, los líderes religiosos le expusieron al mandatario los problemas de empleo en la provincia, así como la necesidad de contar con un nuevo hospital y con desarrollo de infraestructura educativa.
Participaron por el gobierno el vicepresidente de la República y coordinador político de Limón, Marvin Rodríguez; el ministro de la Presidencia, Víctor Morales; y la presidenta ejecutiva de Japdeva, Andrea Centeno.
La delegación religiosa estuvo encabezada por el obispo Heinsley Johnson de la Iglesia Metodista, el pastor Barrios y el párroco Luis Alberto Aguilar, de la Diócesis de Limón.
