Josué Bravo. 13 enero
El presidente Carlos Alvarado considera que si la filtración de un documento en la cancillería sobre la embajada tica en Ginebra, Suiza, constituye un delito, debe de denunciarse. Foto: Jorge Castillo
El presidente Carlos Alvarado considera que si la filtración de un documento en la cancillería sobre la embajada tica en Ginebra, Suiza, constituye un delito, debe de denunciarse. Foto: Jorge Castillo

“Nuestra responsabilidad es que, si estamos en frente de un potencial ilícito, debe ser reportado”.

Así defendió el presidente Carlos Alvarado la decisión del canciller Manuel Ventura de denunciar ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) la filtración de un informe, que alega es confidencial, sobre el clima organizacional de la embajada de Costa Rica en Ginebra, Suiza, dirigida por la diplomática Elayne White.

El presidente considera de que, dentro de la Cancillería, el manejo de la información obedece a “intereses particulares”.

“Lo que sí digo, a nivel general, es que tengo la impresión que, al interior de la Cancillería, el manejo de la información, y no de la Cancillería como institución, sino de mucho personal, el manejo de la información a veces se hace con motivaciones de política interna", afirmó el mandatario.

Insistió en señalar algunas motivaciones que estarían detrás de las filtraciones de documentos: "Yo creo que ha quedado latente en los últimos meses, ahí se usa información privilegiada por intereses particulares”.

El presidente opinó de esa forma luego de que Whyte considerara que hay un “desafortunado manejo” sobre su caso a lo interno de la Casa Amarilla.

El contenido del informe de clima organizacional, publicado la semana anterior por Diario Extra y crhoy.com y que data de noviembre, señala que el ambiente en la embajada costarricense ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Ginebra era “desfavorable, hostil y hasta violento”.

El documento le achacó a la embajadora exigir más de 50 horas de trabajo semanales al personal, entre otros asuntos, así como haber utilizado al chofer de la embajada para asuntos personales, algo que ella niega.

Esta mañana, consultado sobre la denuncia ante el OIJ, Alvarado inició su declaración dando un espaldarazo a Ventura. “Si hoy está en el Poder Ejecutivo, goza de mi confianza”, afirmó el mandatario.

Luego, pidió que, en la Cancillería, se le dé al caso de Whyte un tratamiento administrativo al tema de una forma que garantice el debido proceso.

En tanto, la embajadora en Ginebra afirmó: “Los funcionarios hacen uso indebido de información para propósitos políticos, de ubicación, de definición de ciertos cargos o afectación de unas personas u otras. Al final, eso termina afectando la potestad del Ejecutivo de hacer la gestión de la carrera diplomática”.

El presidente Alvarado opinó que ese tipo de acciones le preocupan, porque considera que debilitan la primera línea defensa del país que, por carecer de ejército, es la diplomacia.

“La diplomacia debe de estar disciplinada y debe estar al servicio, no de la diplomacia como gremio, sino del país. Eso es algo que ha adolecido, ha carecido en el último tiempo porque hay interés en nombramientos de algunas personas. Este gobierno es el menos nombramientos ha hecho por inopia en la historia”, puntualizó Avarado.

La cancillería anunció, el viernes pasado, que Whyte renunció el 19 de diciembre para retornar al servicio interno de la Cancillería en febrero, por ser diplomática de carrera.

En conversación telefónica con La Nación, el pasado viernes, la embajadora aseguró que el estudio sobre clima organizacional dentro de la misión diplomática no fue la causa de que dejara la embajada en Ginebra.

El informe MCJ-CO-GRHS-01-2019 fue elaborado durante tres días, según la embajadora, por una empleada del Ministerio de Cultura que viajó hasta la sede en Ginebra.