
Los diputados aprobaron este lunes, con votación unánime, las declaraciones como instituciones beneméritas a las bandas de conciertos de las siete provincias, así como a la Dirección General de Bandas y las bandas municipales, además del Liceo Franco Costarricense.
En el caso de las bandas musicales, se otorgó el Benemeritazgo de la Música y la Cultura Costarricenses, mientras que para la institución educativa, la declaratoria es como benemérita de la Educación y la Cultura Costarricenses.
Las iniciativas fueron tramitadas y votadas como expedientes por separado. En el caso de las bandas, los diputados destacaron que, originalmente, se trataba de bandas de corte militar, pero ya asociadas al Ministerio de Cultura desde los años 70, y algunas con más de 150 años de historia.
Esta iniciativa fue impulsada por la diputada herediana Kattia Rivera y los demás legisladores de Liberación Nacional (PLN), como homenaje al aporte cultural de estas organizaciones al país desde 1840.
Carlos Felipe García y Vanessa Castro, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), destacaron el carácter civil que desde hace muchos años tienen ahora estas bandas, acorde con la transformación que tuvo Costa Rica con la abolición del ejército.
El frenteamplista Antonio Ortega hizo un llamado para que, a la par de este reconocimiento, se actúe de forma consecuente y no se pretenda, en otros momentos, hacer recortes a los presupuestos de los ministerios que dan vida y sustento a estos grupos musicales, que muchas veces son semillero de vocaciones juveniles.
En el caso del Liceo Franco Costarricense, el presidente de la Asamblea, Rodrigo Arias, mencionó en su discurso que se trata de un reconocimiento a una institución que es tanto del Ministerio de Educación Pública como del Ministerio de la Educación Nacional y de la Juventud de Francia.
La iniciativa recibió el impulso de 33 firmas de legisladores de las seis fracciones legislativas, y destaca el aporte de la institución de enseñanza bilingüe para el país, así como las oportunidades que genera para los estudiantes, en conjunto con el gobierno francés.
El Franco (como se conoce popularmente) se fundó en 1968, luego de conversaciones entre el director general de Asuntos Exteriores de la época, Alvar Antillón, y el embajador de Francia, Maurice Perrin.
Según lo explicó Arias, este colegio recibe profesores de los dos países y se imparten una mezcla de los planes de estudio de ambas naciones, con educación teórica de Costa Rica y humanística desde la parte francesa.
Vanessa Castro también destacó que, de esta institución, ha salido una gran cantidad de intelectuales y destacados profesionales del país.
