Política

Así es la tortura carcelaria con la que el régimen de Ortega deteriora a Lucía Pineda

Continúa aislada, ahora en una celda conocida como “El Infiernillo”, bajo permanente amenaza policial de afectar a su familia si denuncia los maltratos que sufre

Lucía Pineda junto a su madre, Lucía Ubau, y sus sobrinos, Dylan y Gabriel (en brazos).
Lucía Pineda junto a su madre, Lucía Ubau, y sus sobrinos, Dylan y Gabriel (en brazos).
Lucía Pineda Lucía Pineda junto a su madre, Lucía Ubau.

La periodista costarricense-nicaragüense, Lucía Pineda, ha tenido que defecar sobre una mano envuelta en papel. La han recluido en una celda oscura en donde solo cabe una persona. Fue sometida a 30 interrogatorios y sufrió una infección urinaria.

En las noches, la dejan sin baño. Solo dos veces por semana puede salir a tomar el sol y es vigilada permanentemente por policías. Incluso, los oficiales graban con video las visitas de familiares que, por cierto, son cada vez más restringidas.

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