
Autoridades municipales y de la Fuerza Pública persiguieron a los travestis por las calles de Heredia el sábado en la noche, para exigirles que abandonaran la ciudad.
El operativo fue seguido de cerca por vecinos que rezaban mientras iban detrás de los policías.
La Fuerza Pública y la Policía Municipal cerraban con patrullas las calles donde había travestis y los "invitaban a salir".
Conforme los travestis avanzaban, las patrullas cerraban las calles y los seguían. Un agente les tomó fotografías, lo que los molestó.
Así lo comprobó La Nación a eso de las 11:30 p. m. en la intersección de la calle 2 y la avenida 1, en la escuela República Argentina.
Mientras tanto, unos jóvenes que pasaron en un automóvil aprobaron con gritos la acción.
"¡Está bueno, que saquen a los travestis!", gritó uno de ellos.
Primero. El alcalde, Javier Carvajal, encabezó "la barrida".
Anunció que seguirán practicando esos operativos pues "los heredianos haremos valer nuestro derecho al libre tránsito".
En la esquina de la escuela República Argentina una mujer que participó en la acción aseguró que había sido convocada a una vigilia y la pusieron a cuidar unas sillas.
Según dijo, las autoridades solicitaron a los travestis que se retiraran de las calles o de lo contrario serían enviados a la cárcel.
Ella afirmó que los travestis tienen relaciones sexuales en plena vía pública y defecan allí. Aseguró que han llegado 21, incluso desde ciudades como Puntarenas.
Reynaldo González, director regional de la Fuerza Pública, dijo que los abordaron para ver si alguno tiene antecedentes judiciales. "Fue un operativo de rutina".