Drake, Osa. Las clases en la escuela local Los Ángeles se vieron suspendidas por la presencia de unos 100 efectivos policiales.
El pasado viernes la lección de Ciencias se desarrollaba con normalidad hasta que los niños observaron por la ventana y la puerta principal que llegaban muchos policías antimotines a la escuela, contó Manuel Ortega, director de la institución.
“Opté por suspender las lecciones a las 9:20 a. m., para que los niños se marcharan a sus hogares pues algunos incluso lloraban”, agregó Ortega.
La Policía llevaba una orden de desalojar a unas 22 familias que ocupan cerca de 70 hectáreas que, aparentemente, son propiedad de Carlos Flores Jiménez.
“Tengo entendido que este terreno y la plaza de futbol fue donado por el padre de Flores hace años y mire lo que está pasando, están reclamando el lote de la institución”, comentó Ortega.
“Me preocupa el futuro de los niños que asisten al centro educativo pues, según Flores, la escuela está en la finca cuyo propietario era su padre”, dijo Hernán Zambrano, presidente de la junta de educación.
“Estamos defendiendo el terreno donde está construida la escuela. El problema se agrava porque, según la Policía, traen la orden girada por un juez y tienen que ejecutarla”, agregó Zambrano.
Miedo de desalojo. Desde hace 11 años unas 22 familias temen ser desalojadas luego de ocupar la finca “abandonada” en Los Ángeles de Drake, en Osa.
Según las familias que se establecieron en esas tierras, la finca estaba en total abandono y luego de que las limpiaron para sembrar, ahora las reclaman. Eso argumentó Nury Espinoza Arias.
Érick Lacayo, director de la Fuerza Pública, dijo que un juez de la zona emitió la orden de desalojo de las 22 familias. Sin embargo, fue suspendida ya que, al parecer, existen dudas.