
Como salidas de una película, gigantescas nubes de humo, vapor y cenizas brotaron ayer del océano Pacífico, 50 km de las costas de Tonga. El origen de la erupción fue un volcán submarino que entró en actividad esta semana. Paralelamente, un terremoto de 7,9 grados de magnitud sacudió la región, pero no hubo víctimas ni daños. El epicentro del sismo –ocurrido a las 12:17 p. m. hora de Costa Rica–, se localizó a 34 km de profundidad bajo el nivel del mar. Sin embargo, una alerta de tsunami fue eliminada dos horas después.