El Partido Liberación Nacional (PLN) y el excanciller Gonzalo Facio-actual embajador en México- negaron ayer que el expresidente José Figueres Ferrer protegiera al financista Robert Lee Vesco durante su tercera administración, entre 1970 y 1974.
En el mismo sentido se pronunció José María Pla (abogado de Vesco en los seis años de su estadía en Costa Rica), quien sostuvo que, aun cuando no conoció los asuntos privados de su cliente, "no se puede dar a entender que Vesco logró comprar a Don Pepe".
El miércoles anterior, la agencia de noticias EFE difundió un despacho, fechado en Nueva York, Estados Unidos, según el cual "Vesco compró a José Figueres", entonces presidente de Costa Rica.
Esta afirmación está incluida en una conversación que el expresidente estadounidense Richard Nixon mantuvo con su más cercano asesor durante el escándalo Watergate, John Ehrlichman, el 16 de marzo de 1973.
La grabación se había mantenido en secreto, pero esta semana la Fundación Nixon sacó a la luz pública la transcripción completa. Forma parte de más de 200 horas de conversaciones de Nixon que, en su mayor parte, fueron entregadas a los Archivos Nacionales de Estados Unidos, en 1996.
Pese a los reiterados esfuerzos de La Nación, ayer resultó imposible contactar a Karen Olsen Beck, esposa del extinto gobernante costarricense. También se le dejaron varios mensajes a Mariano Figueres, hijo del expresidente, pero no los devolvió.
El polémico hombre de negocios -condenado a 13 años de prisión en Cuba, en agosto de 1996- ingresó a Costa Rica en 1972 y fue expulsado en 1978, cuando ya había protagonizado una ácida controversia en la que formaron parte diferentes sectores nacionales.
Críticas
El secretario general del PLN, Rolando González, reconoció la amistad que existió entre Vesco y Figueres Ferrer, pero opinó: "Si hay alguien que jamás le haya obedecido mandato a nadie, ese fue Don Pepe Figueres. Él era incomprable, insobornable." Agregó que en la conversación entre Nixon y Ehrlichman, además, se hacen afirmaciones "sin ningún sustento."
En aquella grabación, Ehrlichman explicó a Nixon que Vesco terminaría "probablemente" en Costa Rica, como sucedió en 1972, ya que "había comprado al Presidente", refiriéndose a Figueres Ferrer.
Contactado en México, Facio, canciller en el último gobierno de Figueres Ferrer, calificó de "muy dura" esta afirmación, al tiempo que recordó: "Don Pepe recibía a hombres de negocios para traer inversiones al país, pero no creo que se dejara comprar. Eso es una fantasía."
A la vez, aseguró que nunca se reunió con el asesor de Nixon, ni recibió ninguna invitación para entrevistarse con Ehrlichman o Howard Cerny, su abogado.
Al final del segmento de la grabación, Ehrlichman dijo que "Cerny trató de traer al Ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica a verme."
En tanto, Pla se refirió así a las versiones puestas en circulación sobre Vesco y Figueres Ferrer: "Es mezquino, miserable y sucio enlodar de esa manera la memoria de Don Pepe cuando Costa Rica le debe tanto a él."