Guayabal de Orotina . La experiencia del piloto Roberto Balmaceda Lobo evitó ayer una tragedia aérea.
La avioneta monomotor, matrícula TI-AWE, con tres personas a bordo, se precipitó a tierra a las 12:30 p. m. en Guayabal de Orotina, al apagarse el motor.
El percance se presentó cuando la aeronave, propiedad del hotel Punta Islita, ubicado cerca de Nicoya, Guanacaste, se dirigía desde el campo de aterrizaje de Corosalito hacia el aeropuerto Tobías Bolaños, en Pavas.
Además del piloto Balmaceda iban en la aeronave Harry Zurcher propietario del hotel y la avioneta y su esposa Mary Ann. Los tres resultaron ilesos.
Este percance ocurrió una semana después de que el domingo 10 de diciembre otra avioneta que se dirigía hacia el aeropuerto Juan Santamaría, desde Belice, se precipitó a tierra al quedarse sin combustible; fallecieron sus dos ocupantes.
Hábil maniobra
Según narró el piloto Roberto Balmaceda, despegó desde Guanacaste alrededor del mediodía. Cuando volaba por el sector de Orotina escuchó un golpe muy fuerte, de inmediato el motor dejó de funcionar.
"Puse todo en manos de Dios. De inmediato comuniqué a la torre de control de la situación y decidí devolverme (para Orotina). Esto porque hace como 15 años también me ocurrió algo similar, pero en aquella ocasión yo decidí seguir y la avioneta cayó por el sector de Turrúcares, Alajuela, pero el problema ahí es que hay mucha piedra. Aquella avioneta quedó destrozada", narró el piloto.
La aeronave planeó durante cuatro minutos hasta que el piloto Balmaceda escogió un potrero de hacienda La Cañera, en Guayabal de Orotina.
"Una vez que decidí el lugar para aterrizar, primero hice una especie de sobrevuelo y después aterrice. Pasé casi rozando las palmeras, hasta que toqué tierra. Por supuesto que se siente miedo pero uno se concentra en lo que está haciendo y todo salió bien. Claro, con la ayuda de Dios. En realidad no sufrimos ningún golpe, solamente los brincos que pegó el aparato porque el terreno, aunque es un potrero, tiene muchas irregularidades", precisó Balmaceda.
Ayuda inmediata
El aviso hecho por el piloto Balmaceda sobre el daño en la aeronave hizo que el Ministerio de Seguridad Pública ordenara el despegue de su helicóptero, el cual unos 10 minutos después de ocurrido el percance auxilió a los ocupantes.
Ese aparato trasladó a Harry Zurcher y su esposa Mary Ann hasta el aeropuerto Juan Santamaría, donde sus familiares los recogieron. No fue posible contactarlos.
Al lugar también llegaron unidades de la Cruz Roja de Orotina y una máquina del Cuerpo de Bomberos, empero su labor fue de rutina.
El potrero donde cayó la avioneta está a unos cinco kilómetros del centro de Orotina, siguiendo por la denominada carretera vieja hacia Playa Jacó. Para llegar al sitio hay que ingresar por diversos potreros de la hacienda La Cañera.
La aeronave únicamente mostraba un daño cerca de la hélice que según los expertos fue una biela del motor que se salió. Eso provocó también que se regara el aceite.
Según Balmaceda, ese fue el golpe que escucharon.