30 noviembre, 2005
 El mandatario, Abel Pacheco, dijo que su administración ya no recibirá
El mandatario, Abel Pacheco, dijo que su administración ya no recibirá "ni un cinco" del plan fiscal, pero que insistirá en su necesidad. | ARCHIVO

Casi cuatro años de vaivén legislativo convirtieron en pesimismo el entusiasmo que hace tiempo mostraba el presidente de la República, Abel Pacheco, por el plan de reforma fiscal.

"¡Cómo voy a ser optimista. Son casi cuatro años... no podría tener optimismo ya. La cosa está fea", respondió ayer Pacheco ante una pregunta de la prensa.

El Presidente hizo el comentario días después de que un sondeo de La Nación entre diputados comprobó que el plan fiscal está a punto de fracasar por falta de apoyo de los legisladores.

"Lo he dicho claramente: no me va a tocar un cinco (quedan cinco meses de esta administración). Pero hay un egoísmo puro ante Costa Rica (...) Claro está que habría querido plata para carreteras, pero no quisieron los diputados No soy egoísta y moriré por el plan fiscal, tratando de convencerlos", comentó Pacheco.

De superar el plan fiscal las dificultades en el Congreso, elevaría en ¢180.000 millones los ingresos fiscales, según cálculos del Gobierno, que ha adoptado el proyecto como uno de sus prioridades.

Sobre el panorama para el plan fiscal, el presidente de la Asamblea Legislativa, Gerardo González, prefirió no emitir criterio. "Solo espero que lo convoque (Pacheco) en el período de sesiones extraordinarias y yo espero alargar las sesiones. El plan fiscal es un cuello de botella que impide que avancen otras iniciativas".

Contra los diputados. Para Pacheco, los diputados son los responsables de que el país no tenga ya dinero para infraestructura o reforzamiento de servicios sociales.

"Ojalá ilumine el Señor a este pueblo para que tengamos un Congreso más capaz", exclamó el Presidente, en alusión a las elecciones nacionales de febrero próximo.

Gerardo González defendió la calidad de los diputados. "El pueblo decidió que esta Asamblea Legislativa estuviera fraccionada y hubiera un abanico de opciones ideológicas y programáticas.

"Pero el hecho de que un diputado no coincida con un proyecto determinado no es irresponsabilidad o incapacidad", comentó.

Aunque Pacheco ayer no citó nombres de diputados o partidos, agregó: "Lo mío no es demagogia, como algunos que dicen defender a los pobres".

En otros momentos, ha atacado al Movimiento Libertario, activos opositores del plan.