Según la cónsul nacional en México, Anabella Castro, el noveno pescador, Franklin Murillo Rosales, solicitó refugio y las autoridades mexicanas estudian el caso.
Los ocho pescadores, que anoche permanecían en la estación migratoria de Iztapalapa (sur de la ciudad de México), partirían hacia el país a las 7 p. m., hora de Costa Rica, en la aerolínea Mexicana de Aviación, afirmó Castro.
Los sospechosos fueron detenidos cuando la Armada mexicana los sorprendió frente a las costas mexicanas de Colima, en la vertiente del Pacífico, pescando supuestamente sin permiso.
Castro explicó que Murillo Rosales argumentó que su vida corre peligro en Costa Rica porque tuvo un pleito con el resto de la tripulación de la embarcación pesquera.
El barco, que llevaba una carga de 40 toneladas de pescado, zarpó el 5 de mayo pasado de Costa Rica.