
Dos semanas después de que salió del Policlínico Gemelli, de regreso al Vaticano, el Papa hizo ayer el recorrido a la inversa.
Tras un agravamiento de su salud fue necesario someterlo a una traqueotomía para aliviar sus problemas de respiración.
Este es el último de varios padecimientos que han afectado al antiguo cardenal de Cracovia (Polonia), quien en 1978 se convirtió en el primero no italiano -en más de 400 años- en ocupar la silla de San Pedro.