
Roberto Tovar Faja hizo públicos ayer los detalles de la tarea de mayor trascendencia durante sus años de función pública.
Bajo su batuta como Canciller de la República, el país dio un paso que se había postergado por siete años: elevar el diferendo por la navegación de policías armados en el río San Juan a una corte internacional.
Al dar a conocer la decisión, este abogado de 60 años, casado con Felicia Castro Jenkins y padre de cuatro hijos, saltó a la palestra noticiosa y puso al país en la mira de una solución definitiva y pacífica al problema.
El camino apenas empieza.