José Lino Rodríguez dejó ayer su puesto de viceministro administrativo de Educación de manera coincidente con un informe que determinó que el funcionario violó el código de ética del Gobierno al haber nombrado a familiares suyos en distintos cargos.
Rodríguez es un educador pensionado, de 59 años. Trabajó ocho meses como jerarca en el MEP, tras una campaña política en la que se encargó del tema de educación por parte de Liberación Nacional.
Es el segundo en dejar este gabinete en lo que va del Gobierno. En setiembre renunció, “por razones de salud”, Jorge Gutiérrez, a quien Óscar Arias encomendó la presidencia ejecutiva del ICE.
Rodríguez también es el segundo jerarca investigado por la Comisión de Ética creada por Arias en mayo. La diferencia es que Fabio Molina, presidente ejecutivo del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM), salió bien librado, por lo que se mantiene en el cargo.
El Gobierno tramitó ayer la carta de renuncia de Rodríguez, quien la redactó el mismo día que la Comisión de Ética remitió un informe en el que señala la falta por haber otorgado cuatro ascensos en un mismo día a su esposa, haber contratado a su hermano como chofer y haber dado a una sobrina política un puesto de oficinista.