Tras una sentencia de la Sala Constitucional en que se prohíben las torturas crueles en las cárceles, Guillermo Arroyo responde que todo se debió a una confusión en que incurrieron dos funcionarios.
Tras una sentencia de la Sala Constitucional en que se prohíben las torturas crueles en las cárceles, Guillermo Arroyo responde que todo se debió a una confusión en que incurrieron dos funcionarios.
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