Fidel Castro
El gobernante cubano sacudió a la isla con un discurso en el que reconoció errores de la revolución y anunció un "cambio total en la sociedad cubana".
Para ello, dijo que está movilizando un ejército de 28.000 jóvenes voluntarios, "trabajadores sociales", en una batalla sin cuartel contra la corrupción.
Los trabajadores sociales irrumpieron en escena en octubre cuando Castro los puso al frente de las gasolineras para frenar el robo de combustible.
Solo en la provincia de Pinar del Río, en el extremo occidental de Cuba, los jóvenes descubrieron que se robaba la mitad del combustible expedido, dijo.
"O derrotamos todas estas desviaciones y hacemos más fuerte la revolución o morimos", advirtió .
El dirigente pretende eliminar la brecha abierta en los años 90 cuando el Gobierno comunista se vio obligado a legalizar el dólar y permitir la actividad privada para sobrevivir al colapso de la Unión Soviética y el bloque socialista, que representaba el 80 por ciento de su mercado.
Eso creó una clase emergente con moneda fuerte en el bolsillo a la que Castro acusa de fomentar la corrupción.