
Cartago. El presupuesto de la Asociación para la Atención a Pacientes con Enfermedades Terminales Caminemos Juntos (Ascaju) se agota y peligra que esta institución cierre sus puertas.
Según los representantes de la casa de beneficencia, los fondos solo alcanzan para cubrir los gastos de este mes de mayo.
“Ya se nos avisó que no se nos girarán más recursos, por lo que la única salida que tenemos ahora es una petición que le estamos haciendo al presidente, Óscar Arias, para que medie a favor no solo nuestro, sino también de las 20 unidades privadas de enfermos terminales que hay en el país”, dijo Mercedes Campos, administradora de Caminemos Juntos.
La funcionaria dijo que en la actualidad atienden a 50 pacientes, en forma gratuita, además de que dan otros servicios a las familias de los enfermos pues la mayoría son de muy escasos recursos económicos.
La presidenta de Ascaju, Ligia Martín, dijo: “Aunque nosotros realizamos actividades paralelas, como rifas y eventos sociales para ayudarnos en el mantenimiento, esto no alcanza para pagar los servicios médicos, de psicología, así como compra de pañales y medicamentos, entre otros gastos”.
La Asociación tiene más de 15 años de atender enfermos de la provincia cartaginesa.
Además, cuenta con un edificio propio en el barrio San Blas, al norte del distrito central de Cartago.
La crítica situación económica de ese importante centro se originó en el pronunciamiento de la Sala IV contra la ley de creación del Instituto Costarricense contra el Cáncer. Con ello se extinguió el amparo jurídico para recibir el aporte de ¢15 millones anuales que daba la Junta de Protección Social de San José a la casa cartaginesa.