Silvia Artavia. 29 noviembre, 2017
El inmueble afectado por las llamas se ubicaba en un punto estratégico, al ingreso a la isla, sobre un camino empedrado. Foto: Centro de Patrimonio para LN.
El inmueble afectado por las llamas se ubicaba en un punto estratégico, al ingreso a la isla, sobre un camino empedrado. Foto: Centro de Patrimonio para LN.

En ruinas. Así quedó la comandancia del antiguo centro penal de Isla San Lucas, en Puntarenas, edificio que fue consumido por un incendio la madrugada del sábado 25 de noviembre.

En una visita realizada al sitio este martes, William Monge, director del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio del Ministerio de Cultura, confirmó que el incidente ocasionó la pérdida total de la estructura.

“Vinimos a valorar el estado en que quedó el inmueble, que es totalmente ruinoso; prácticamente, destrucción total, excepto algunas paredes de concreto armado, que son muy pocas las que quedaron en pie. Lo demás, que era estructura de bahareque francés y madera, todo se quemó y, por poco, también se queman los edificios que están a la par”, expresó Monge en un comunicado.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) investiga las causas de lo ocurrido.

Capilla a salvo

El inmueble de la comandancia, donde operó el área administrativa del reclusorio, forma parte de un conjunto de estructuras construidas en 1930 y declaradas patrimonio histórico y arquitectónico de Costa Rica en 1995.

Además del edificio afectado, el complejo de edificaciones comprende una capilla, un dispensario médico, un comedor, las celdas de reclusión y los corrales.

El más vulnerale de esos edificios, por estar ubicado a escasos tres metros de la comandancia, era el de la capilla. Sin embargo, esta no resultó afectada; tampoco el resto de estructuras.

Según la comunicación de Patrimonio, “el fuego solo logró ahumar una parte del campanario” de la iglesia.

El director del Centro de Patrimonio, William Monge, dijo que la capilla no sufrió daños. Foto: Centro de Patrimonio.
El director del Centro de Patrimonio, William Monge, dijo que la capilla no sufrió daños. Foto: Centro de Patrimonio.

Dicho recinto había sido restaurado en el 2014 por el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop) y el Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

En el caso de la comandancia, esta había sido remodelada por el Ministerio de Cultura en el 2011, con una inversión de ¢106 millones.

Era un edificio de 300 metros cuadrados de construcción, de tres niveles, el primero de concreto armado con partes en bahareque francés, y los otros dos, de madera.

Edificio en desuso

Monge comentó que, antes del incendio, la estructura estaba lista para ser habitada; no obstante, se encontraba en desuso.

“Es muy lamentable porque en ocasiones se hacen inversiones en edificios a los que no se les da uso inmediato; no se resuelve su situación integral para que todo se ponga en marcha de una sola vez y no sucedan estas cosas”, aseveró el funcionario.

El futuro de las ruinas de la comandancia quedará en manos de una comisión interinstitucional que actualmente trabaja en un plan de gestión de manejo sostenible orientado al turismo.

Este grupo está integrado por el Incop, el ICT, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), el Centro de Patrimonio, el Museo de Arte Costarricense, el Museo Nacional y la Municipalidad de Puntarenas.

Esta última es propietaria de la isla desde que se cerró definitivamente el centro penal, en 1991.

La participación de Sinac responde a que San Lucas se convirtió en refugio nacional de vida silvestre en el 2001.

Este antiguo penal, fundado en 1873, “posee valor testimonial como sitio de reclusión”, indica el decreto N° 24520-C de declaratoria patrimonial.

La isla San Lucas se ubica en el golfo de Nicoya, 5,4 kilómetros al suroeste de la ciudad de Puntarenas.

La comandancia había sido remodelada por el Ministerio de Cultura en el 2011, con una inversión de ¢106 millones. Foto: Centro de Patrimonio.
La comandancia había sido remodelada por el Ministerio de Cultura en el 2011, con una inversión de ¢106 millones. Foto: Centro de Patrimonio.