Silvia Artavia. 23 noviembre, 2017
La Sala Infantil sorprende con colecciones de sellos postales de películas de Disney, las cuales han sido emitidas en distintos países. Foto de: Diana Méndez.
La Sala Infantil sorprende con colecciones de sellos postales de películas de Disney, las cuales han sido emitidas en distintos países. Foto de: Diana Méndez.

Antes de que la era digital transformara la forma en que enviamos cartas y encomiendas, el uso de las estampillas era la tónica. Hoy, algunos ciudadanos las recuerdan con nostalgia y otros más jóvenes, ni siquiera las han tenido en sus manos.

El Museo Filatélico, que se ubica en el antiguo edificio de Correos y Telégrafos de Costa Rica, en San José, juntó más de 1.700 sellos postales, no solo de Costa Rica sino del resto del mundo, y elaboró una muestra que espera a niños y adultos.

Desde el año 2000, este recinto funcionó en el segundo piso de esa histórica estructura, pero una restauración total del inmueble para su centenario, en agosto de este 2017, planteó la necesidad de hacer lo mismo con el museo.

Ahora, además de contar la historia de la filatelia (arte de coleccionar estampillas) mundial y nacional, en este espacio también se ofrecen áreas adaptadas a los gustos y experiencia de vida de las nuevas generaciones de costarricenses.

Renovado recorrido

Cinco salas esperan a los visitantes. La primera de estas es de exposición permanente, mientras que las otras cuatro irán cambiando la temática con el tiempo.

El recorrido empieza en un área que cuenta cuáles fueron los primeros medios de comunicación de los ticos, como una especie de inducción al público con respecto a la labor del servicio postal en Costa Rica, que data desde el siglo XIX.

Máquinas originales que hoy son reliquias se roban las miradas de los visitantes. Entre estas destaca uno de los primeros telégrafos que tuvo el país, una central telefónica manual –de las que eran manejadas por operadoras quienes ponían en contacto al remitente con el destinatario– y un teléfono magnético de pared.

Un teléfono magnético de pared y uno de los primeros telégrafos del país, ambos originales, son parte de la muestra. Foto de: Diana Méndez.
Un teléfono magnético de pared y uno de los primeros telégrafos del país, ambos originales, son parte de la muestra. Foto de: Diana Méndez.

También se observan objetos característicos del servicio de telegrafía y correspondencia, todos originales. Por ejemplo, un libro de actas, con fecha de 1897, donde se inscribían los telegrafistas, un antiguo panel de apartados postales y un bolso como el que usaban los carteros.

Las colecciones de estampillas empiezan a verse a partir de la segunda sala, dedicada a diferentes sellos postales del mundo, pero enfocados en el tema del universo.

Mediante la exposición de estampillas emitidas en distintos países a la largo de los años, se va hilvanando la historia de las conquistas espaciales.

Un ejemplo de esto es una urna cuyo temas son los accidentes en el espacio, muchos de los cuales motivaron la impresión de sellos postales en distintas latitudes.

Asimismo, e el área de exposición permanente, los visitantes pueden observar timbres sobre la cultura general de naciones como Tailandia, Paraguay y Nueva Zelanda.

Parte de la oferta de esta segunda sala son varios objetos usados para manipular las estampillas, tales como una lupa y unas pinzas, los cuales sumergen al espectador en el arte de la filatelía.

En la exhibición destacan instrumentos empleados en la filatelia (arte de coleccionar estampillas); uno de estos es la lupa. Foto de: Diana Méndez.
En la exhibición destacan instrumentos empleados en la filatelia (arte de coleccionar estampillas); uno de estos es la lupa. Foto de: Diana Méndez.
Animé y cine

La tercera sala es una de las que encierra mayores curiosidades. Está consagrada al animé (animaciones japonesas) y al arte japonés en general.

Ahí saltan a la vista particulares colecciones de timbres, de distintos países, dedicados a populares series de televisión como Heidi, Dragon Ball, Pokémon y Astro Boy.

Por su parte, el cuarto aposento hace un repaso por los momentos más representativos en la historia de Costa Rica.

Por eso, en ese apartado se observan sellos postales que, en su momento, conmemoraron el aniversario de fechas como la independencia de Centroamérica y la anexión a Costa Rica del Partido de Nicoya.

La quinta y última estación supone un viaje a la infancia para quienes se acerquen a la muestra.

Los amantes de los animados de Disney se deleitarán con colecciones de estampillas de películas como Bambi, La Sirenita, El Rey León y Toy Story.

También hay espacio para afamadas sagas como El Hobbit, Harry Potter y Star Wars.

Colecciones de afamadas sagas como la del joven mago Harry Potter llaman la atención de los fanáticos en la Sala Infantil. Foto de: Diana Méndez.
Colecciones de afamadas sagas como la del joven mago Harry Potter llaman la atención de los fanáticos en la Sala Infantil. Foto de: Diana Méndez.
¡Apunte el horario!

¿Quiere conocer el nuevo Museo Filatélico? El horario de atención es de lunes a viernes, de 8 a. m. a 5 p. m. La entrada es gratuita.

Se ingresa por la entrada principal del edificio de Correos y Telégrafos de Costa Rica, ubicado sobre calle 2, entre avenidas 1 y 3, frente al Club Unión.

Si desea asistir en grupo, coordine la visita llamando al 2223-6918.

Nuevos usos

¿Cómo se emplean ahora las estampillas? Aunque el envío de cartas ha decaído mundialmente producto de la gran oferta de medios de comunicación actual, los sellos postales se siguen usando en el envío de paquetería, confirmó Érick Jiménez, de la dirección de comunicación y mercadeo de Correos de Costa Rica.

Estampados sobre el paquete enviado, garantizan el pago de cada envío.

Esta cancelación puede solicitarse de dos maneras: como un sticker (postal), o bien, por un pliego de estampillas que, en su totalidad, se pegan al paquete.

“A la gente le gusta mucho pedir los pliegos de estampillas, por la tradición de verlas pegadas en el producto que reciben”, contó Jiménez.

Como es el caso de estos sellos, otro tipo de elementos básicos del servicio postal han transformado su uso.

Por ejemplo, los tradicionales paneles de apartados que antes se usaban para guardar la correspondencia de los usuarios, ahora se dedican a almacenar los paquetes de quienes realizan compras por Internet mediante Correos de Costa Rica.

“En la mayoría de los casos, esos espacios son simbólicos, porque como son pequeñitos, los paquetes no caben ahí y hay que almacenarlos en bodega”, explicó el funcionario.

La variedad de temas y de países es una de las particularidades de la muestra. Foto de: Diana Méndez.
La variedad de temas y de países es una de las particularidades de la muestra. Foto de: Diana Méndez.