Lucía Astorga. 3 julio
Avance en los trabajos de remodelación del Gran Hotel Costa Rica, frente a la Plaza de la Cultura. Foto: Rafael Pacheco
Avance en los trabajos de remodelación del Gran Hotel Costa Rica, frente a la Plaza de la Cultura. Foto: Rafael Pacheco

La lona que cubría el techo del Gran Hotel Costa Rica finalmente se corrió para develar la nueva imagen del histórico edificio capitalino que desde hace dos años se encuentra en proceso de remodelación.

Desde la semana anterior quienes circulan en San José, por los alrededores de las avenidas central y segunda, pueden apreciar con toda claridad la caja de vidrio que es ahora el quinto y último piso del inmueble de 88 años.

Desde junio del 2016 el hotel es sometido a un proceso de remodelación que actualmente es investigado por parte de la Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental bajo el expediente número 17-18-611-PE, por el presunto delito de prevaricato (cuando un funcionario público, por ejemplo, de manera deliberado o por ignorancia inexcusable, falte a las obligaciones y deberes inherentes al cargo que desempeña).

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Dos personas figuran en esta causa, el exdirector del Centro de Patrimonio Cultural, de apellido Monge, y un ingeniero de ese mismo centro, de apellido Vindas, según confirmó a La Nación la oficina de prensa del Ministerio Público.

El centro de hospedaje es operado por la cadena Elite Hotels and Resorts de Costa Rica, aunque funciona por medio de una franquicia con Hilton Worldwide, bajo la marca Curio Collection de Hilton.

Este medio trató de consultar a la empresa sobre el avance de las obras, sin embargo, Ludwing Díaz, director de Ventas y Mercadeo de Hilton Garden Inn, indicó que en el transcurso de la semana se estaría emitiendo un comunicado de prensa al respecto.

Fachada 'sin valor arquitectónico'
Así lucía el Gran Hotel Costa Rica cuando fue erigido en 1930. Nótese que no existía una construcción que se elevara sobre el quinto piso. Fotos Melissa Fernández Silva
Así lucía el Gran Hotel Costa Rica cuando fue erigido en 1930. Nótese que no existía una construcción que se elevara sobre el quinto piso. Fotos Melissa Fernández Silva

En sus 88 años de existencia el Gran Hotel Costa Rica ha lucido distintas fachadas, derivadas principalmente de las seis remodelaciones que se le han hecho al quinto piso del edificio.

Cuando el inmueble fue erigido en 1930 no contaba con una construcción que se elevara sobre el quinto piso. Esto cambió en los años posteriores, cuando el hotel adquirió una fachada con arcos en su frente sur y costado este.

Las modificaciones efectuadas motivaron a que el Centro de Investigación y Conservación de Patrimonio Cultural declarara que el último nivel de la edificación "carece de valor arquitectónico, por cuanto no guarda autenticidad ni integridad a través del tiempo".

Así consta en la resolución CPC-06-2017, por medio de la cual se resolvió otorgar el permiso para la intervención de la estructura.

"Los cambios de que ha sido objeto son múltiples, variados y en ellos únicamente sobrevivió la idea o intención de mantener los arcos. Esto por cuanto no subsiste, en cada remodelación, un concepto que trate de apegarse fielmente al diseño que originalmente planteó Víctor Lorenz (ingeniero estadounidense a cargo de las obras originales), ni que guarde armonía con el resto de la fachada", explica el documento.

Otro de los elementos que motivaron dar el visto bueno a la propuesta es que "mantiene concordancia con la tendencia histórica de este inmueble de reconfigurar ese espacio a lo largo de su existencia".

Además, añade que mantiene "una línea sobria y articulada con su pasado pero integrando superficies y materiales modernos, que respetan su escala y no compite con su singularidad monumental".

Proceso cuestionado
Dos exfuncionarios del Centro de Patrimonio Cultural son investigados por el Ministerio Público por el presunto delito de prevaricato, relacionado con el proceso de remodelación del histórico edificio. Foto: Rafael Pacheco
Dos exfuncionarios del Centro de Patrimonio Cultural son investigados por el Ministerio Público por el presunto delito de prevaricato, relacionado con el proceso de remodelación del histórico edificio. Foto: Rafael Pacheco

La más reciente transformación del hotel ha sufrido una serie de obstáculos desde el 4 de junio de 2017, cuando La Nación publicó la noticia: “Gran Hotel Costa Rica reabrirá con nueva cara antes de la Navidad”, en la cual se brindaron detalles sobre la remodelación a la que iba a ser sometido el inmueble.

Los cambios anunciados a los que sería finalmente sometido el edificio desataron la controversia entre ciudadanos y especialistas en arquitectura, quienes aseguraron que las obras despojarían al hotel de las características que lo convirtieron en patrimonio histórico y arquitectónico nacional desde el 2004.

Cuatro días después de que la nota fuera publicada, la Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental, junto con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), secuestró los expedientes administrativos de la remodelación del Gran Hotel Costa Rica.

La acción se realizó en el Centro de Protección y Conservación del Patrimonio Histórico Arquitectónico del Ministerio de Cultura, ubicado en la avenida central de San José, frente a la Librería Lehmann.

El proceso de investigación por los presuntos delitos de prevaricato, se encuentra actualmente en su etapa final, señaló el Ministerio Público.

Por este delito el Código Penal establece en su artículo 350, de dos a seis años de prisión al funcionario judicial o administrativo que dicte resoluciones contrarias a la ley o que las fundamente en hechos falsos. En los casos en que se trate de una sentencia condenatoria en causa criminal, la pena es de 3 a 15 años de prisión.

Al estar este caso en un proceso legal, el Centro de Patrimonio declinó ofrecer una entrevista a La Nación para referirse al desarrollo de las obras.

Sin embargo, el ente cultural aseguró, por medio de un correo electrónico, que "asignó a un profesional arquitecto encargado del monitoreo de las obras y del acompañamiento que legalmente establece como responsabilidad la ley 7555, Ley de Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica".

"Este monitoreo y supervisión de las obras, consiste en verificar que se está ejecutando lo que fue tramitado ante el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) y ante el mismo Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultura (CICPC)", añade la comunicación.

Importancia histórica
Imagen de la cafetería del Gran Hotel Costa Rica, tomada en agosto de 1990. Foto: Gerardo Sánchez / Archivo
Imagen de la cafetería del Gran Hotel Costa Rica, tomada en agosto de 1990. Foto: Gerardo Sánchez / Archivo

El Gran Hotel Costa Rica ha sido testigo de la transformación urbana que ha sufrido el centro de la capital.

Este fue "el primer hotel que rompió con las tradicionales funciones que caracterizaban estas empresas", señala el decreto Nº 32189-C firmado por el presidente Abel Pacheco y el ministro de Cultura Guido Sáenz, declarando la estructura como Patrimonio Histórico-Arquitectónico de Costa Rica.

El documento agrega que este inmueble se convirtió en el "primero que incorporó el uso del primer nivel para comercios y servicios para el visitante y el usuario urbano, a la usanza de las grandes capitales del mundo y que respondiera a las exigencias y expectativas de empresarios, dando paso a una incipiente industria turística nacional".

Uno de los más importantes hitos del Gran Hotel Costa Rica, es que en una de sus habitaciones se hospedó el entonces presidente de Estados Unidos John F. Kennedy, en su visita al país, en marzo de 1963.

Justamente, una de las condiciones impuestas por el Centro de Patrimonio del Ministerio de Cultura, para los trabajos de remodelación, es que el famoso aposento no se puede tocar, ya que desde 1963 ese recinto se mantiene casi con calidad de intocable.

Otra de las peticiones del ente cultural fue no alterar las ventanas de todo el hotel, las cuales fueron hechas con una técnica constructiva que ya no se emplea, lo que les imprime gran valor arquitectónico.

Además, se solicitó que se recuperen los pisos de la quinta planta, a los cuales, en otras restauraciones, le han puesto encima mosaicos y varias cerámicas.