El país aspira a convertirse en la sede de un laboratorio de punta en ciencia y tecnología, en donde se elaboren y prueben materiales de última generación para áreas tan especializadas como las ciencias de la salud o la informática.
Detrás de este proyecto está la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), de los Estados Unidos.
En el plano local, se cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT), el Centro Nacional de Alta Tecnología (CENAT), y empresas de la talla de Intel.
La científica de origen costarricense, Jeannette Benavides, trabaja para la NASA y está de visita en el país para amarrar las conversaciones entre los grupos locales.
Se pretende que el Laboratorio Nacional de Materiales Avanzados y Nanoestructuras como se denominaría el futuro proyecto dé sus primeros pasos este mismo año.
"Queremos empezar con un plan que sea factible de hacer en Costa Rica y necesitamos garantizar el apoyo para el laboratorio", dijo la científica el jueves.
Ese día participó en una charla sobre nanotecnología, su especialidad, y otra sobre ciencia y mujer, ambas en el auditorio del Centro Nacional de Alta Tecnología.
Benavides es directora del proyecto de nanotubos de carbono del Centro Espacial Goddard, de la NASA.
"Proyecto de vanguardia"
El proyecto aquí, en su primera etapa, tiene un costo de $10.000 (poco más de ¢3 millones al tipo de cambio actual), pues se buscó arrancar con lo básico para hacer de la idea algo posible.
Benavides lo calificó como un "proyecto de vanguardia" pues de lo que se trata es de un laboratorio de materiales avanzados que colocaría al país en la punta de lanza en la producción de esas tecnologías.
El científico Pedro León Azofeifa, director ejecutivo del CENAT, dice que esta es una de las iniciativas más importantes que se trae entre manos ese centro.
Explicó que se trata de un campo de reciente desarrollo sobre nuevos materiales, como los nanotubos, que son tubos de carbono, una de las estructuras más fuertes que hay, incluso más que el acero.
Este tipo de nuevos materiales tiene infinidad de usos, entre ellos, la medicina y la fabricación de transmisores para computadoras.
"Es un campo de punta. Si nos metemos en esto, vamos a dar un salto que nos colocará ante los ojos del mundo", dijo Azofeifa.