Aquel 7 de enero de 1992 el país amaneció con una mala noticia: la bacteria del Vibrio cholerae responsable del cólera había ingresado al país procedente de Ecuador, como un coletazo de la sétima pandemia de esa enfermedad en el mundo.
El 2 de julio pasado, nueve años después de su ingreso y tras una rigurosa labor de vigilancia y de medidas sanitarias, Costa Rica recibió un anuncio diametralmente opuesto: la Organización Mundial de la Salud (OMS) la declaró libre de la mortal enfermedad, tras no registrarse ni un solo caso desde 1998.
El anuncio oficial lo recibió el ministro de Salud, Rogelio Pardo Evans, de David Heymann, director ejecutivo de la división de enfermedades transmisibles, de la OMS.
Heymann le dijo a Pardo que el país saldrá de la lista de países infectados con la bacteria. La lista se publicará la próxima semana en el Weekly Epidemiological Record, de la OMS.
Especialistas nacionales en el tema recibieron la noticia con mucha satisfacción.
Pero a la vez advirtieron sobre la necesidad de que el aviso no sea sinónimo de bajar la guardia pues el riesgo de que el mal regrese continúa.
El cólera es una enfermedad bacteriana intestinal que se caracteriza por la abundancia de las diarreas. Puede llegar a causar la muerte, como lo hizo en 1856, cuando mató al 10 por ciento de los costarricenses.
Escudo sanitario
El epidemiólogo de la oficina local de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) brazo de la OMS para las Américas, Ariel Depetris, explicó que la decisión de la OMS tiene que ver con la amplia cobertura en salud del país, y los rigurosos sistemas de vigilancia que ha desarrollado.
De hecho, los 124 casos que se registraron de 1992 a 1997 llegaron de afuera.
Para el especialista del Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa) Leonardo Mata Jiménez, el logro también tiene relación con la dieta del tico, quien acostumbra a calentar las comidas y a tomar frescos abundantes en ácidos, medidas que ayudan a acabar con la bacteria del cólera.
Pero el éxito tampoco puede desligarse del tema agua, dijo Darner Mora, del Laboratorio Nacional de Aguas de Acueductos y Alcantarillados (AyA).
Y advirtió: "no debemos quedarnos dormidos sin hacer más. ¡Cuidado!".
Precisamente, el presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Rodolfo Piza, dijo que el anuncio no modificará en nada las políticas de control epidemiológico en las zonas fronterizas.
"Cada cierto tiempo, sostuvo, se desarrollan campañas de divulgación en las comunidades para volver a reforzarle a la gente la importancia del control de las enfermedades".
La especialista del Centro Nacional de Referencia de Diarreas y Cólera, del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) María Teresa Acuña dijo que la medida de la OMS traerá más seguridad a la población, más confianza para el comercio de productos frescos y para la promoción del país como destino turístico.
Para la microbióloga, aunque se haya salido de la lista de áreas infectadas, la vigilancia debe mantenerse para evitar la entrada de casos.
Colaboró Vanessa Loaiza.