Cartago.- Un padre de familia, identificado como Rolando Barahona Cortés, murió anteayer --sorpresivamente-- de un balazo en el costado izquierdo del cuerpo cuando intentó defender a un hijo, informó la oficina de prensa del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Al parecer, todo sucedió cuando la víctima, de 37 años, habría ido en busca de un vecino para recriminarle el por qué, momentos antes, había ofendido de palabra a su hijo de 17 años.
El sospechoso, José Sanabria Monge, acababa de llegar a su casa. Sin embargo, minutos antes, supuestamente, tuvo un intercambio de palabras con un grupo de muchachos que estaban reunidos en una esquina.
Uno de ellos, el hijo de Barahona, se sintió ofendido y optó por ir en busca de su padre.
Este, que estaba tranquilo viendo televisión en la casa, dejó el sillón, cruzó la calle para buscar al vecino. Al parecer, tocó la puerta y cuando Sanabria apareció lo increpó por lo ocurrido. Este le pidió que esperara y se metió en la casa. Cuando regresó, simplemente, lo mató de un disparo.
Por otra parte, un segundo homicidio tuvo lugar en Colonia Blanca de Upala, según informó la delegación del OIJ de Liberia.
La víctima fue identificada como José Salazar Jiménez, quien falleció producto de una herida con arma blanca, en el tórax superior izquierdo. Tenía 50 años.
Un tercer homicidio durante el fin de semana ocurrió en El Llano de Alajuela, donde perdió la vida un adolescente de 15 años de apellido Saborío, quien participaba, junto con otras personas, en la persecución de un supuesto ladrón que había sido sorprendido cuando robaba en una casa, quien, al ser descubierto, optó por huir.
Los moradores y unos vecinos decidieron detenerlo.
El sospechoso del crimen, José Alberto Solís Umaña, al verse sorprendido y acosado, de acuerdo con el informe suministrado por el OIJ, sacó el revólver y comenzó a disparar contra sus perseguidores.
Solís Umaña, de 40 años y vecino de Alajuelita, luego no solo fue capturado sino objeto de una gran paliza que mereció atención en el hospital San Rafael de Alajuela, antes de ser llevado ante las autoridades judiciales.