Carlos Arguedas C. y Rónald Moya carguedasc@nacion.com Redactores de La Nación
Con un brutal ensañamiento contra sus víctimas, un padre asesinó ayer a puñaladas a sus dos hijas de 1 y 3 años, así como a su compañera sentimental y madre de las menores.
El triple homicidio sucedió a las 11:50 a. m. en el precario Triángulo de Solidaridad, ubicado en San Gabriel de Calle Blancos, Goicoechea, San José.
Este fue el fin de una cadena de agresiones domésticas, iniciadas hace dos meses, cuando la madre solicitó medidas de protección ante el Juzgado de Violencia Doméstica del Segundo Circuito Judicial de San José, en Goicoechea.
El sospechoso de los tres asesinatos, un nicarag¸ense de apellido González, de 21 años, tenía, desde el 11 de julio pasado, prohibido acercarse o molestar a los miembros de la familia.
Las víctimas fueron identificadas como la nicarag¸ense María de los Ángeles Martínez Pichardo, de 27 años, y sus hijas costarricenses Yorleny María y Johanna Carolina, de 3 y 1 año, respectivamente.
Luego de herirlas mortalmente, el sujeto se refugió en la pequeña vivienda, donde sucedió la agresión. Allí amenazó con un cuchillo de cocina a policías, cruzrojistas y vecinos.
La Policía disparó en dos ocasiones para calmarlo. Luego lo esposó y debió darle protección porque los enfurecidos vecinos lo patearon y golpearon con palos. La pretensión era lincharlo.
González dejó dos cartas en las cuales ìexplicaî sus actos. Atribuye la culpa a su compañera, dijo una fuente judicial.
Momentos dramáticos
Ninguno de los vecinos supo precisar cuál fue el motivo que tuvo González para tomar un cuchillo de cocina y agredir a las dos hijas y a la compañera cuando todos estaban en la vivienda. Incluso, nadie lo vio entrar.
ìRosa, Rosa, mis niñas están muertas...î, fueron los gritos que alertaron al precario sobre la tragedia.
Clorinda Álvarez Ruiz, una vecina quien dijo que estaba acostada en ese momento, salió de inmediato y encontró a la madre de las niñas con sus ropas ensangrentadas en el corredor de la casa.
Desde ese momento otras personas llegaron e intentaron entrar a la vivienda, pero el individuo había cerrado la puerta.
Socorristas de la Cruz Roja de Moravia y León XIII, así como efectivos de la Policía de Proximidad de Tibás, fueron los primeros en llegar al sitio y atendieron a la mujer, quien presentaba siete heridas.
Los esfuerzos por salvarle la vida resultaron infructuosos.
Cuando los policías entraron a la vivienda usando la fuerza, la escena que encontraron fue ìdantescaî, según describieron.
Las niñas estaban una sobre otra en una esquina de la casa. Los socorristas Antonio Gaitán, de León III (Tibás), y José Murillo, de Moravia, las apartaron para iniciar maniobras de resucitación.
Sin embargo, pronto comprobaron que estaban muertas. ìLa menor tenía siete puñaladas y la otra tresî, expresó Murillo, visiblemente afectado.
La pareja González-Martínez tenía cuatro años de convivir, durante los cuales procrearon las dos niñas. Se conocieron en La Carpio, La Uruca, San José.
Hace dos años se trasladaron al precario en Goicoechea.
Al parecer, González trabajaba temporalmente en construcción, mientras ella laboraba en una soda del motel El Edén, muy cerca del sitio del crimen.
El sospechoso permanecía anoche en celdas judiciales. Hoy será indagado por el fiscal Edgardo Bonilla, a cargo del caso.
Este nuevo hecho sucede apenas ocho días después que un hombre mató a su hijo de un año en Uvita de Osa, Puntarenas.