El País

Óscar Arias: Si Liberación pierde, se muere

Dice que este es el año para recuperar la confianza


      
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         CARLOS GONZáLEZ  /LA NACIÓN
| CARLOS GONZáLEZ /LA NACIÓN

De aquel joven de pelo negro y abundante, sonriente y con un elegante traje oscuro, solo queda la foto en blanco y negro que luce en la sala de su casa. Eran los años setentas y ya formaba parte del gabinete de Daniel Oduber.

El Óscar Arias de hoy tiene el pelo canoso, su rostro deja ver las huellas de los 64 veranos que ya ha visto pasar y su accionar es ya más pausado.

Sus años de Presidente de la República (1986-1990) también son un recuerdo fotográfico que reposa en las torneadas repisas de madera brillante, en una de las salas de su casa, la famosa esquina de Rohrmoser, en Pavas.

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