Ocho médicos del hospital Calderón Guardia, incluido su director, serán investigados tras dos auditorajes de la CCSS que revelaron aparentes anomalías en el servicio de oftalmología.
Los informes objetan principalmente un aparente conflicto de intereses en la compra de servicios oftalmológicos a clínicas privadas y el incumplimiento de horarios en las jornadas laborales de los especialistas.
Ante este panorama la junta directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) acordó separar de su cargo, con goce de salario, al jefe del servicio de oftalmología, Víctor Julio Ramírez.
Además, se decidió incluir en el debido proceso al director médico, Luis Paulino Hernández.
El presidente ejecutivo de la CCSS, Eliseo Vargas, expresó que el trabajo de la auditoría no recomienda la suspensión de ambos médicos, los directivos sí lo estimaron conveniente mientras se resuelve el proceso interno acordado por los directivos.
Las fallas
Una de las revelaciones más importantes que apunta el informe AHC-057-R-03, es que los doctores Ramírez Beirute y Manrique Ortiz Stradtman, laboraban tanto para el servicio de oftalmología del Calderón Guardia como para las clínicas a las cuales la Caja refería a sus pacientes.
Resalta el hecho de que la mayoría de los casos fueron remitidos a la Clínica Oftalmología S. A., cuyo presidente es Ramírez. Precisamente, él es el médico encargado de firmar los documentos para la concesión de las ayudas económicas que otorga la CCSS a pacientes que requieren los servicios privados.
El referido informe precisa que el segundo y tercer lugar en la compra de servicios lo ocuparon la Corporación Oftalmológica S. A. y la Clínica Mejía Leiva. En ambos sitios el médico especialista es Ortiz Stradtman.
Se intentó conocer la versión de los especialistas aludidos, pero no fue posible contactarlos.
Mientras, el documento AHC-091-R-2003, señala el incumplimiento de la jornada laboral por parte de los profesionales médicos contratados por la institución en el servicio de oftalmología.
Además de Ramírez y Ortiz, el documento menciona a Roland Agüero Echeverría, Manuel García Carranza, Gerardo Hernández Gutiérrez, José Manuel Marbis Gazel y Lis Villalobos Gómez, a quienes se les achaca el retirarse antes de la hora de salida o no presentarse a trabajar.
El segundo informe asegura que en ciertas jornadas ordinarias “no aparece acreditada producción alguna” de los médicos ni tampoco una justificación escrita.