Con una nueva técnica científica llamada necrodactilia, especialistas del complejo de ciencias forenses del Poder Judicial tratan de confirmar la identidad de un hombre, hallado sin vida el jueves pasado en un lote baldío en El Brasil de Alajuela.
Según explicó ayer el vocero del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Francisco Ruiz, esta técnica es aplicada cuando se trabaja con un cuerpo en avanzado estado de putrefacción.
Lo que se pretende es recuperar la huella digital y compararla con aquellas que la posible víctima haya dejado impregnadas en un objeto muy personal.
En este caso, se compararían con pertenencias de Roberto Soto Álvarez, de 19 años, a quien supuestamente corresponde el cuerpo localizado.
Los restos que estaban en el lote baldío presentaba múltiples puñaladas, así como impactos de bala, aparte del alambre de púas que tenía en el cuello.
Según informó el OIJ, familiares de Soto dijeron reconocer la pantaloneta, las medias y los zapatos de su pariente, desaparecido desde el domingo 20 de febrero.
Pese a esta información, las autoridades prefieren agotar todas las vías para identificarlo, dado su avanzado estado de descomposición y la saña con que fue asesinado.
La necrodactilia o reactivación de huellas de fallecidos, es realizada por Luis Gerardo Montero Loría, un reconocido dactiloscopista a nivel internacional.
Otra de las ventajas de este sistema es que es mucho más rápido que el análisis de ADN (ácido desoxirribonucleico).
Roberto Soto estaba recién casado y era vecino del sector de El Coyol; la última vez que lo vieron fue a eso de las 5 p. m. cuando salía de la casa de su madre en Ciruelas. Al parecer, unas tres semanas antes de su desaparición fue asaltado por varios muchachos. No obstante, él no planteó la denuncia.