Pese a que en su primer discurso como presidenta de la Unidad Social Cristiana (PUSC) Lorena Vásquez no hizo ayer una sola mención del presidente de la República, Abel Pacheco, después aseguró que no le guarda rencor.
He aquí el diálogo con La Nación :
¿Hacia dónde camina el PUSC bajo su mando?
Va hacia la apertura, hacia jornadas de reflexión, a buscar consensos y apertura de nuestra estructura formal, como las asambleas cantonales y las asambleas provinciales. Debemos hacer un partido moderno, el país necesita de partidos políticos fuertes.
¿Pero las divisiones internas siguen existiendo?
Claro, es normal. Después de una convención como la de don Miguel Ángel y don Rafael Ángel (1988), que no ha existido una más fuerte, ahí seguimos unidos. Las diferencias electorales no son cosa nueva ni tampoco de extrañarse.
¿Se considera la figura ideal para unir al PUSC?
Aquí, en la Asamblea, hubo representación de todas las corrientes. Cuando uno recibe el apoyo por unanimidad del rodriguismo, del calderonismo, de gente cercana a don Luis (Fishman), gente cercana al pachequismo, realmente sí fue por unanimidad; me parece que Lorena Vásquez hoy tuvo el apoyo y la posición de que sí es posible buscar la unidad del partido.
¿Usted le ha hablado a don Abel después de que ganó la Presidencia?
No.
¿Por qué?
Bueno, porque no hemos tenido la oportunidad. Espero tenerla algún día.
¿Están enojados?
Ni con don Abel ni con nadie. En política uno jamás puede guardar rencores. Se dan luchas internas, unas se ganan, otras se pierden; es parte de la madurez democrática. Yo no le guardo ningún rencor a don Abel, todo lo contrario, le guardo un respeto como presidente de todos los costarricenses.
"Por ejemplo, le digo que yo no voté por don Abel el 3 de junio (convención interna), pero sí el 3 de febrero y el 7 de abril; no podía manifestarme porque estaba en el gobierno".