“No es la ropa, yo tenía pijama infantil”, con esa frase escrita en una pancarta, Sara, de 15 años, marchó este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en contra de la violencia que sufren las mujeres y en contra de los estigmas que tantas veces culpan a las víctimas de los abusos que sufren.
Cuando tenía 8 años, esta menor empezó a ser abusada por un hombre cercano a su familia. Cuando cumplió 12 años le dijo a su mamá y a su papá lo que estaba pasando y, de inmediato, presentaron la denuncia. Hoy el abusador de Sara está en la cárcel por el delito que cometió.
Acompañada por su madre, Sara narró lo que vivió y las razones por las que marchó la tarde de este sábado en San José. Tanto sus declaraciones como la imagen que acompaña este artículo, fueron autorizadas por Sofía, la mamá de esta joven menor de edad. Los apellidos de ambas se omitieron para proteger su identidad.
“Marcho porque desde que era pequeña, antes de que tuviera recuerdos de otra cosa, sufrí múltiples abusos. Marcho porque no quiero que a otra niña le pase lo que yo viví. Yo pude denunciar pero hay muchas niñas que no”, comentó Sara.
Mientras hablaba de su activismo, Sofía veía con admiración y amor a su hija, a quien asegura va a acompañar y respaldar siempre. La menor por su parte, reconoció que lo que vivió es una marca que aún sana. Hoy, empoderada, decide alzar la voz por aquellas niñas y mujeres que no pueden hacerlo.
“Lo que pasé dejó una marca por mucho tiempo, aún estoy sanando. Estoy segura de que así como recibí justicia, todas las niñas deberían recibirla”, recalcó y aseguró que también participó en esta marcha por todos aquellos derechos que las mujeres aún no obtienen.
“La lucha no se acabó en el momento en el que pudimos votar, hay montones de cosas más por las que hay que luchar. Cosas que yo tal vez si pude llegar a denunciar, pero hay muchas niñas que no y también quiero hacer justicia por ellas”, concluyó.
