
San Ramón (Alajuela). El niño Omar Josué Vargas murió ahogado en una poza en Piedades Sur de San Ramón, determinó la autopsia, pero hay dudas que aún intrigan a la Policía Judicial.
Los forenses señalaron esa causa y dijeron que el deceso no fue consecuencia del golpe que tenía en el lado derecho de la cabeza.
Sin embargo, los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de San Ramón no lograron establecer los motivos por los cuales el menor no presentaba raspones si, según la hipótesis policial, resbaló por la pendiente.
Por tal motivo, ayer decidieron recorrer el lugar para tratar de esclarecer la forma cómo el cuerpo del niño pudo caer en la poza.
Esa diligencia se prolongó durante más de dos horas, que no fueron suficientes para encontrar algún indicio que haga suponer a las autoridades que la muerte del menor pueda obedecer a razones homicidas.
Según Melvin Gómez, del OIJ de San Ramón, por ahora y mientras no surga algún elemento novedoso se descarta la posibilidad de un homicidio.
El niño desapareció el domingo en la tarde en Quebradillas de Quebrada Honda –en Piedades Sur de San Ramón– y su cuerpo fue encontrado el lunes en horas de la mañana.
El cadáver estaba en una poza, a unos 400 metros de su casa.
Omar Josué Vargas era uno de los cuatro hijos del matrimonio de Cruz Vargas y Paula Valles, de origen nicaragüense, quienes se trasladaron el 21 de diciembre a la casa de un pariente en Piedades Sur para recolectar café.
El lunes, el cuerpo del niño fue llevado a Agua Azul, en La Fortuna de San Carlos, donde residen los padres del pequeño.
No fue posible conocer si ayer se realizaron los funerales.
Omar Josué Vargas se convirtió en el tercer niño fallecido en los primeros quince días del año.
Hace una semana, un pequeño de dos años falleció como consecuencia de varios golpes que recibió en Quebradilla de Cartago.
Por este hecho se detuvo al padre del menor, un día después.
Otro caso que las autoridades investigan es el de la niña Melanie Robleto, de tres meses, quien murió el domingo en la ciudadela El Rosal, en Esparza –Puntarenas–, por razones que todavía se desconocen.