El estudiante Alexánder Calderón Guzmán, de 16 años, murió el martes en la tarde como consecuencia de las puñaladas que le propinó un presunto asaltante en Hatillo 6 ese mismo día en la madrugada.
Calderón recibió una estocada en el abdomen y otra en las costillas. Falleció en el hospital San Juan de Dios.
Otro joven amigo de Alexánder, Carlos Quirós Fuertes, de 23 años, también herido por el sujeto, mejoraba ayer en el citado centro médico.
Alexánder cursaba el sétimo año en el liceo Nuevo de Hatillo y soñaba con llegar a la universidad.
Alexánder Calderón era el mayor de cuatro hermanos; su familia habita en Limón.
Desde muy niño Alexánder vivía en Hatillo 6 con su abuela, Ana Jiménez.
Al colegial lo velaron ayer en el salón comunal de su localidad. El entierro tendrá lugar hoy en el cementerio La Piedad, en Desamparados, San José.
No la escuchó
La abuela del joven contó que el lunes le pidió que no saliera, pero él insistió pues quería reunirse con un grupo de amigos.
Carlos Quirós se deprimió cuando su madre le comunicó la muerte de Alexánder. Él se convirtió en el sobreviviente del ataque a puñaladas que les hizo, según testigos, un sujeto de apellido Pérez.
Ocho jóvenes (entre estos los afectados) se reunieron el lunes en la noche para conversar. Luego decidieron caminar hacia el supermercado Más X Menos, siempre en Hatillo 6.
Seis de ellos se adelantaron; Calderón y Quirós se quedaron rezagados. Caminaban por una calle desolada cuando los interceptó el sujeto.
“Les gritó (Pérez, al parecer) algunas cosas. Entonces mi hermano se detuvo. El hombre sacó un cuchillo y se fue directo a atacarlos”, contó Wílliam Quirós, hermano de Carlos.
El joven recibió una estocada en el abdomen; el puñal alcanzó el hígado.
Después el agresor –según testigos– arremetió contra el menor de edad.
“Le sostenía la cabeza mientras le clavaba el puñal. Como Alex era pequeño, no pudo hacer nada. Los otros amigos se devolvieron y le lanzaron piedras. Creo que por eso no les quitó nada”, agregó Wílliam.
Sus amigos persiguieron al presunto homicida hasta una casa en Hatillo 6, pero retrocedieron cuando un grupo de vecinos los enfrentó.
Minutos después las autoridades arrestaron al sospechoso.
Afectadas
La madre de Carlos, Ana Virginia Fuertes, contó: “Mi hijo sufrió un cuadro depresivo cuando le informé de la muerte de su amigo. Eran como hermanos. Carlos nos pidió que lo visitáramos para que sintiera apoyo”.
“Me duele la muerte de un muchacho tan joven por una persona que intentó robarle sus pertenencias. Él ni siquiera andaba plata”, expresó, por su parte, la abuela del muchacho.
Muchas personas –sobre todo jóvenes– se acercaron a la casa pues Alexánder era muy querido en la comunidad.
“Yo diría que Alex más bien era una persona muy calmada. Si veía problemas, se apartaba”, comentó Wílliam Quirós.
Ayer, dos días después de ocurrido el hecho, la Policía Judicial tenía dudas sobre el móvil del crimen: los jóvenes no conocían al agresor, quien no se llevó las pertenencias de las víctimas.
Asaltos
El sitio donde ocurrió el ataque ha sido escenario de hechos similares en los últimos días.
Hace dos meses los ocupantes de un vehículo rojo arrastraron a Karina Quirós –hermana de Carlos, uno de los apuñalados– para robarle un bolso.
El último fin de semana dos sujetos golpearon con un tubo a un hombre para robarle sus pertenencias. Al parecer, cinco sujetos convirtieron esa calle –aledaña al picnic de Hatillo– en su centro de acción.