A las 5:30 de la madrugada de ayer dejó de existir, a los 84 años de edad, Édgar Cardona Quirós, quien ocupó el cargo de ministro de Seguridad en el Gobierno de José Figueres Ferrer, presidente de la Junta Fundadora de la Segunda República durante los años 1948 y 1949.
Según informó su hijo, Roberto Cardona Sievert, el deceso se produjo a consecuencia de un cáncer terminal que arrastraba desde hace varios meses.
Cardona estaba casado con Teresa Sievert y tiene tres hijos: Roberto, Flora y Singrid.
El sepelio se efectuó ayer mismo, a las 3 p. m., en el templo parroquial de San Pedro Montes de Oca. Sus restos fueron trasladados al cementerio Montesacro, en Curribadat.
Para Roberto Cardona, el legado más importante de su padre fue "la férrea lucha por sus ideales y la democracia en Costa Rica, todo lo cual se tradujo en la revolución de 1948, proceso que culminó con su propuesta de abolir el ejército".
"Creo que la historia tiene una gran deuda con papá y algún día deberá hacer justicia y recordar que fue Édgar Cardona Quirós el primero en plantear al presidente Figueres dicha posibilidad", comentó.
El Cardonazo
Fue el 1 de diciembre de 1948 cuando el entonces presidente de la Junta de Gobierno, José Figueres Ferrer, tomó la decisión de abolir el ejército y convertir a Costa Rica en la primera nación desmilitarizada del mundo.
La resolución fue oficializada mediante el artículo 12 de la Constitución Política de 1949. Ese es el relato que la historia ha privilegiado, olvidando en gran medida, según Roberto Cardona, la figura del exministro, "verdadero gestor de la idea".
"Esta iniciativa de mi padre nunca fue reconocida y ello solo por razones políticas", agregó.
Édgar Cardona Quirós ha sido recordado más bien por su derrota, el 3 de abril de 1949, en la intentona golpista que encabezó junto a un grupo de oficiales del ejército para tratar de derrocar a don Pepe.
Los excompañeros de armas, quienes apenas 11 meses antes habían tomado el poder, al vencer al presidente Teodoro Picado y a la alianza del expresidente Rafael Ángel Calderón y el Partido Comunista, se enfrentaban en armas por profundas diferencias internas sobre el rumbo que la Costa Rica de esos años debía llevar.
El fallido golpe se denominó El Cardonazo .