22 febrero, 1999

El sábado, a las 10:45 p. m., falleció -en su casa de habitación, en Pinares de Curridabat- el economista y político costarricense Carlos Manuel Castillo Morales, a los 71 años, tras varios meses de padecimientos por un cáncer de próstata.

El deceso de Castillo fue comunicado ayer a las 7:55 a. m. debido a que esposa, hermano e hijas solicitaron unas horas de privacidad tras el deceso, informó el secretario general del Partido Liberación Nacional (PLN), Rolando González, quien actuó como vocero de la familia.

Su cuerpo permaneció durante la mañana y noche de ayer en la funeraria Montesacro, en San Pedro de Montes de Oca, donde nació en 1928. Su funeral será hoy, a las 10 a. m., en la iglesia de esa ciudad y descansará en el cementerio local, junto a los restos de sus padres -Socorro Morales y Miguel Ángel Castillo-.

Castillo Morales estudió derecho en la Universidad de Costa Rica; en la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, recibió el doctorado en Economía y Ciencias Políticas. Fue candidato presidencial del PLN en las elecciones de 1990; vicepresidente de la República -entre 1974 y 1977-, diputado de 1978 a 1982 y en dos ocasiones ocupó la presidencia ejecutiva del Banco Central. (Véase recuadro aparte).

Estaba casado con Kira de la Rosa Alvarado y le sobreviven tres hijas: Ileana, Lorena y Gabriela.

Despedida

A la Funeraria Montesacro acudieron excompañeros de política de Castillo, como los exministros Antonio Burgués y Federico Vargas; el exdiputado Óscar Soley y el precandidato Rolando Araya Monge.

Ayer, a las 3:14 p. m., su cuerpo arribó a la sede verdiblanca, la Casa Liberacionista José Figueres Ferrer -en Sabana Oeste, San José-,donde se le hizo una guardia de honor por parte de la fracción liberacionista, entre ellos los legisladores Ricardo Sancho, Rafael Arias, Alex Sibaja, Guillermo Constenla, Sonia Picado y Alicia Founier. A las 5 p. m. tuvo lugar un acto partidario en su memoria al cual asistieron los expresidentes José María Figueres Olsen, Luis Alberto Monge y Óscar Arias.

Figueres recordó las últimas palabras que intercambió con Castillo -presidente honorario del partido-. "Me dijo: `Doctorcito, no hay que dejar que la política envenene el alma'. Esto debe tomarse como una enseñanza".

Arias, por su lado, recordó las virtudes que Mahatma Gandhi atribuía a cierto tipo de personas: apego a sus principios, fuerte de criterio, humilde, practicante de la moralidad, trabajador a conciencia y disposición al sacrificio.

Al igual que Arias, Monge echó mano de una de sus últimas conversaciones con Castillo. "Me dijo: `el partido no puede desaparecer y si desaparece tenemos la responsabilidad de volverlo a hacer'. Yo me comprometo con él a no permitir que desaparezca".

Según contó el secretario general liberacionista, Castillo estuvo rodeado en los últimos días por su familia y un grupo de amigos. Esta semana, añadió, su compañero recibió al presidente de la República, Miguel Ángel Rodríguez; al titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, y, pocas horas antes de fallecer, lo visitó el expresidente Figueres.

Rodríguez emitió ayer un comunicado de prensa en el cual destacó: "Costa Rica pierde a un gran dirigente que se distinguió de manera muy especial en el servicio a nuestro país".

Dos de sus compañeros de oficina en la firma Consejeros Económicos y Financieros S.A. (Cefsa), Eduardo Lizano y Johnny Fernández (diputado entre 1978 y 1982) recordaron a Castillo como un caballero. "Siempre defendió sus ideas con tranquilidad y altura", comentó Lizano.

Fernández recordó la forma serena con que se despidió: "Me preguntó cuántos años teníamos de conocernos y le dije que perdí la cuenta. Me respondió diciendo que fueron muy buenos años, `pero ahora yo me voy a morir'. De esa forma me lo anunció y eso refleja su forma de razonar".